24 de septiembre de 2007

Violencia

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Estás totalmente atado. Bien fuerte. Contra una pared. En frente tuyo, un delincuente está violando y torturando salvajemente a tu esposa e hija. La sangre empieza a correr. Ellas están sufriendo y muriendo.

No te podés mover, pero tus ojos están bien abiertos. Dentro de tu cerebro, tenés una terrible tormenta mental. La imperiosa necesidad de liberar a tus seres queridos de esa amenaza a sus vidas crece hasta alcanzar niveles sin precedentes. Tenés una sobredosis de enojo, ira.....y violencia. Pero no te podés mover! Así que esos sentimientos de violencia crecen aún más. Estás a punto de explotar.

De repente, las sogas que te ataban y no te dejaban mover, se aflojan un poco. Te das cuenta de ello. Después de un pequeño momento de sorpresa e indecisión, hacés un par de movimientos y te liberás.

Así que levantás la vista y volvés a mirar por un segundo esa terrible y apocalíptica escena. Están sufriendo! Finalmente te levantás y corrés hacia esa persona, ese animal que está terminando con sus vidas. Estás determinado a parar eso. Estás determinado a hacer lo que sea necesario con tal de poner un fin al sufrimiento de tu mujer y tu hija. Incluso si eso significa matar a ese criminal. Todo tu cuerpo quiere eso y estás repleto de una energía imparable. Podrías despedazar a ese hombre con tus propias manos si quisieras. La violencia toma control de vos.

Así es. Toda tu reacción a esa situación está llena de violencia y de actos violentos. Actos necesariamente violentos. Normalmente no sos una persona violenta y no estás acostumbrado a pelear, así que si no reaccionás en forma violenta, probablemente te ganen y termines vos muerto también. La violencia es, entonces, una solución aceptable.

En realidad, cualquiera aceptará la calidad violenta de tus reacciones. La policía lo entenderá. Los jueces y la opinión pública lo aceptarán. Vas a ser entendido e incluso algunos te llamarán héroe.

Pero si tu comportamiento violento con respecto a esa situación en particular es aceptada como “normal”, entonces el término violencia tendría que ser reescrito, con nuevos argumentos justificando su uso.

Si un presidente corrupto y su gobierno pactan políticamente tras bambalinas y hacen negocios oscuros con el dinero y la confianza de los demás (léase de los ciudadanos) para enriquecerse, y ese comportamiento crea una semilla de violencia en el pueblo, debería ser justificado o permitido cualquier acto de violencia que venga de ese grupo de gente engañado y estafado? Después de todo, esa conducta gubernamental está aplastando el futuro, los sueños y las oportunidades se esa gente de ser mejores y de tener una mejor vida, situación similar en varios aspectos a lo generado por la hipotética violación anterior.

En otras palabras, debería la violencia ser aceptada como algo normal cuando sea en respuesta a cualquier cosa que amenace nuestra vida o la vida de nuestros seres queridos?
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