20 de diciembre de 2007

Obediencia

.
La otra noche me puse a pensar (y van...) y me percaté que nos pasamos la vida obedeciendo a otros.

Cuando somos chicos, obedecemos a nuestros padres.

Luego, crecemos un poquito, vamos al colegio y, además de seguir obedeciendo a nuestros padres, nos vemos obligados a obedecer a nuestros maestros, celadores, etc.

Más tarde, vamos a la universidad y pasamos a obedecer a nuevos profesores, decanos, etc., aunque la obediencia a nuestros padres ya se hace un poco más laxa.

Terminamos la universidad y?? Sí!, conseguimos un trabajo y comenzamos el tortuoso camino de obedecer a nuestro jefe o jefes!!!

Después de un largo y sinuoso camino trabajando y obedeciendo jefes, leyes, policías, presidentes, bancos, lo que se te ocurra, nos ponemos viejos. Entonces? SI, empezamos a obedecer a nuestros ya crecidos hijos que, eventualmente, pasarán por lo mismo.

Y finalmente, allá está, ella, la Muerte, que vendrá cuando se le cante y la obediencia a Ella y a sus designios es prácticamente inevitable.

Obedecer, obedecer, obedecer.

Después de un par de minutos pensando en otras situaciones de obediencia en la vida, finalmente decidí ponerme a dormir de una buena vez, cerrando mi cerebro de a poco, mientras notaba que las últimas neuronas que todavía estaban despiertas se ponían a cuestionar el significado del "libre albedrío".
.
.

3 de diciembre de 2007

Escorts

.
Tengo la sensación de que si institucionalizáramos un servicio de escorts para mujeres, podríamos encontrarle la vuelta al problema de la infidelidad y sus consecuencias.

Esta idea se genera a partir del hecho de que las mujeres no tienen un "caño de escape" como tenemos los hombres para esos deseos sexuales no satisfechos. Las mujeres no logran entender el hecho de que los hombres necesiten tener relaciones sexuales con otras mujeres justamente porque no existe este "servicio" para ellas.

Ellas dicen que es porque los hombres somos criaturas básicas y primitivas que no podemos controlar el impulso de acostarse con cuanta mujer haya por ahí, pero qué sucedería si existiese un negocio bien organizado de escorts hombre para ellas? Si estuviesen en algún matrimonio sin pasión o si no fueran atendidas como corresponde, ellas podrían satisfacer esos deseos (que, por supuesto tienen!!) con estos escorts. Como los hombres hacen con las prostitutas.

Recién ahí, estimo, los hombres y las mujeres podrán hablar de estos temas desde el mismo lugar.
.
.