15 de agosto de 2008

Viajes

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Los internos:

Profundos, cortos y no tanto, reveladores, intensos. Generalmente me suceden todos los días. Pequeños lapsos en los que mi mente cierra una ventana y abre otra. Dicho viaje hace que mis ojos pierdan el foco, mis dedos comiencen un masajeo de mi pelo, generalmente de mis mechones en la nuca, como si eso generara un flujo de información más dinámico. Mi cabeza se ladea en un ángulo de aprox. 45° y ahí quedo.

Ojos, dedos, pelo, cabeza todos puestos en una posición específica, y entonces mi mente se curva hacia adentro y mira hacia abajo todo el trecho que hay que bajar. Todo parece una cueva oscura, pero al fin y al cabo es mi cueva. Y ahí, en medio de esa oscuridad, veo un espejo…de formas perfectas…flotando en ese espacio interno. Me veo en él y el viaje adopta una velocidad increíble, como si estuviera viajando a través de un agujero de gusano intergaláctico. Yo, mi alma y tal vez Dios, a solas, en la oscuridad.

Los externos:

Siempre cortos, tangibles, educadores, relajantes. Son los “grandes generadores de recuerdos”. Es como si durante ese tiempo apretáramos “rec” en nuestro cerebro y todo comienza a ser grabado. En realidad, el botón rec está activado en forma permanente, pero durante esos viajes, es como si grabara en un DAT, en forma digital y no en forma analógica como lo hace el resto del tiempo.
Esos recuerdos servirán después para llevarse una “linda foto” al más allá (si existe), como dice la viejita a punto de morir en Meet Joe Black, y acto seguido se manda el gran consejo de acaparar la mayor cantidad de “pretty pictures” que podamos, ya que es lo único que realmente podemos decir que nos pertenece.

Hay que trabajar intensamente durante toda la vida para hacerse lugar en nuestras tareas y responsabilidades diarias, y generar la mayor cantidad de viajes, externos e internos, que podamos...
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1 comentario :

MELINA dijo...

Si alguna vez te hallo con la cabeza a 45° y acariciándote el pelo... sabré comprender tu viaje... sabré aguardar paciente tu regreso... sabré escuchar tus deducciones.