17 de noviembre de 2009

Similitudes

Es ya común en mí hablar de “mirar todo el cuadro” o “look at the big picture” cuando hay que analizar una situación cualquiera. Me pongo casi automáticamente en foco para mirar todo así: desde afuera, mirando el todo y no limitado a la circunscripta zona del problema. Para mí, es la única manera de poder alcanzar el máximo nivel de objetividad posible.

Una de las situaciones más fáciles y al alcance de la mano para lograr esa visión tan abarcativa ocurre cuando volamos en avión. Desde esa altura (entre 9.000 y 13.000 metros) algunas cosas adquieren una relevancia especial y otras cosas la pierden. Sea de día, de noche, con cielo claro o nublado, nuestro planeta se ve muy distinto. Nuestras vivencias, sufrimientos y alegrías se vuelven muy muy pequeñas e insignificantes, pero no así nuestro impacto en la Tierra.

Es así como logramos apreciar la perfección y diseño de nuestras ciudades y pueblos, fábricas y canales, diques y cultivos. Formas geométricas y líneas rectas, que sólo pueden estar ahí porque nosotros las creamos, cubren toda la superficie. Todas estas cosas forman, cuando se las ve juntas desde arriba, unas formas y disposiciones muy particulares, hechas casi a propósito.

Las calles, disposición de edificios (públicos y privados) y accesos se ubican, con algunas excepciones, en los mismos lugares una y otra vez. Todo el procesamiento se lleva a cabo en el centro de dichas ciudades/pueblos. La gente tiende a ir hacia el centro para desarrollar sus actividades diarias; es en el centro donde ocurren las transacciones más importantes y es ahí desde donde parten las decisiones tomadas que afectan el funcionamiento de lo que hay en la periferia.

De la misma manera funcionan las células, los circuitos integrados y hasta las galaxias, estrellas y planetas. En el centro, fuertemente protegido, está el “cerebro” que maneja esa entidad (llámese ciudad, célula, estrella o circuito). Incluso, cada “unidad operativa” de dichas entidades, cumple funciones similares y está ubicada en lugares predeterminados. A saber:



Pero lo más llamativo de todo, es que visualmente esas entidades son parecidas (hacer click para ver la foto mais grande y con mais detalle):



En el libro “El Universo Inteligente”, James Gardner propone la l.o.c.a idea de que el Universo entero es el resultado de un proceso computacional gigantesco, llevado a cabo (of course) por alguna inteligencia antigua y avanzadísima que la diseñó en su momento, siendo nosotros mismos parte de ese resultado informático y los que en el futuro crearemos también nuestros propios universos.

Viendo la similitud de diseño y funcionamiento que hay entre ciudades, neuronas, circuitos y galaxias, la idea no suena tan descabellada después de todo…

2 comentarios :

Lore dijo...

Muy interesante y graficamente magistral. Lo que me hace pensar inmediatamente en la Teoría General de Sistemas de un tal Bertalanffy, que de niño prodigio se debía parecer mucho a vos con todas estas preocupaciones cósmicas y existenciales. Lo de la computadora gigante no me parece tan posible, pero lo que sea que sea será bastante sistémico, como casi todas las cosas. Es cuestión de seguir investigando y abrir nuestras mentes.

www.naturallcolombia.com dijo...

Un sistema grandisimo, con Muchas fallas y equivocaciones, creo. a este sistema deben haberle instalado Windows ME, porque el planeta está lleno de fallas, de gente podrida y mala, de asesinos.

Pero un sistema alfin.

Muy bueno el post, muy buen blogg