3 de enero de 2011

El Deseo de la Felicidad

Feliz año/Que seas muy feliz/Que se cumpla todo lo que deseas/Felicidades, etc.

La presencia del factor común de la felicidad es abrumador en las palabras que se dicen o escriben durante los eventos de fin de año. El deseo abarcador y general de felicidad y sus variantes. El deseo. Desear la felicidad.

El porqué hay que esperar a fin de año para desear la felicidad al otro es algo que me escapa. Ojo, probablemente uno desea la felicidad a sus seres queridos todo el tiempo en forma silenciosa, pero se elige ese momento del año para hacerlo vox populi, por Caralibro, Twitter, Skype, Email, SMS/MMS, celular y algunos rezagados y melancólicos todavía por carta certificada y/o postal.

Conté 7 formas diferentes de expresar un deseo a los demás. Pensemos que hace 100 años nada más sólo teníamos la carta/postal y algunos afortunados, el teléfono, para hacerlo. A mí, personalmente, me han llegado deseos de felicidad (por suerte todavía ningún “deseo que te vayas a la conc…de la l….hdp y que todo te salga mal”) por todos los medios anteriormente descriptos, salvo por Twitter (esencialmente porque me resisto todavía a caer en la necesidad de expresar boludeces y además limitarlas a 140 caracteres) y por carta.

Pero volviendo al deseo generalizado de la felicidad….dos cuestiones: el deseo generoso (mmm), generalizado y cuasi-obligado socialmente por el momento del año, y el tema recurrente de la felicidad como objetivo fundamental en la vida de uno.

Primera cuestión: cuán vacuo y superficial se vuelve el deseo genuino de la felicidad de otros cuando se hace repetidamente por diversos medios, en forma tan abarcativa (en realidad sólo a la lista de contactos de Facebook o email) y en el momento en que todo el mundo también lo hace?
Cuán genuino se vuelve cuando el deseo es hacia otros y no hacia uno mismo? O sea, si dijera “Que vos y yo tengamos un año lleno de felicidad y cosas buenas” en vez de “Que seas muy feliz”, anula el mensaje en sí? No lo creo, ya que desear desinteresadamente la felicidad a otros es en realidad un engaño ya que nadie (creo) no desea ser feliz también.
Yo personalmente busco no usar frases trilladas para hacerlo, pero como en general no las encuentro, termino optando por no decir nada. Sí, sé que puedo pasar por un amargo egoísta y socialmente inadaptado, pero prefiero eso a ir en contra de mis principios (o locuras!)
Creo que si cortáramos con toda la perorata barata de fin de año y aprendiéramos a desear la felicidad de otros en formas más efectivas y reiteradamente durante todo el año (a través de acciones y compromisos asumidos con los conocidos y con la humanidad en general), tal vez el deseo expresado realmente se volvería realidad para todos.

Segunda cuestión: la felicidad está metida en todos lados, quién no desea ser feliz? Tal vez algún energúmeno dark o emo no lo desee tanto, pero son casos excepcionales y enfermizos que no representan este deseo humano tan recurrente. A mí me resulta imposible imaginarme una vida donde la búsqueda permanente de la felicidad no sea el motor silencioso que me impulsa hacia delante diariamente. Digo silencioso porque es algo casi instintivo; no me lo propongo conscientemente como las ganas de un auto nuevo, una casa, un trabajo, un plasma; está ahí, callado pero fuertísimo, implacable.
Esta búsqueda, estará inscripta en nuestros genes como lo es la búsqueda de sustento o es directamente el resultado de una mezcla muy compleja de caótica actividad neuronal generada por un atareado cerebro que interactúa como puede con el ambiente sumamente cambiante de una sociedad todavía primitiva y culturalmente complicadísima que marca hitos específicos en la vida como metas de felicidad?
Todavía no lo sabemos, podemos conjeturar respuestas cercanas que tienen sentido pero realmente no lo podemos probar. Como siempre, absolutizar este tipo de cuestiones es en vano.

Y realmente no calienta. Tener salud, dinero y amor sigue siendo la tríada sagrada (sorry Santísima Trinidad) más buscada por todo ser humano…porque sí.

2 comentarios :

Connita dijo...

Mmmmm, creo que va un poquito más allá de tirar frases trilladas; está muy ligado a la simbología que le da peso al momento. Es algo muy parecido a la cuestión del “Feliz día de la madre/padre/amigo/etc” en sus días específicos. Sí, sí, son invenciones comerciales y uno es padre, madre, hijo, amigo todo el año, etc, etc; pero de una u otra manera son “oportunidades” de ofrecer profundidad por encima de la rutina. Algo que necesitamos – nos guste o no – como seres ultra adaptables. Uno puede decirle a un afecto todo lo que lo quiere y significa para uno durante todo el año y – sin embargo – cuando lo dice en el cumpleaños o aniversario de una relación es más fuerte, pega un poquito más. En sí, somos más símbolo que carne, o nos definimos a través de los símbolos, son como una especie de ancla en el caos de nuestra humanidad. Y las fiestas son el símbolo del deseo y la esperanza. Sea porque es la primera representación de cambio y oportunidad que mamamos en la infancia o porque la cuestión del “reseteo” nos da la ilusión de poder. En cualquier caso, fin de año significa “regalo” de una manera u otra y el mejor símbolo del año para anclar las esperanzas y expectativas. Y la cuestión de “felicidad” en todos los deseos es simplemente porque es el elusivo objetivo de todo ser humano; el regalo/deseo supremo y la palabra que mejor define todo lo “bueno”. Cuando uno es feliz, no necesita nada, por ende, desear felicidad es desearlo todo. Y no creo que no se diga durante cualquier otro día, simplemente se dice diferente (un ”todo va a estar bien” cuando estás decaído, un “fuerza. Ya va a pasar” cuando estás agotado, un “no pierdas las esperanzas”, un “felicitaciones! Viste que iba a salir?” en una celebración; etc. Son todas expresiones de un deseo de felicidad y binestar) y llega diferente por no estar atado a un símbolo. Si un día equis de Marzo, alguien te dice “que todo siga en orden/éxitos/que te vaya bien”, te está deseando felicidad, pero como son frases “comunes” y no hay fecha simbólica, no te afectan o no se registran con la misma fuerza que un ”que seas muy feliz” a fin de año. Es tan simple como eso. No es que a fin de año la gente desee más felicidad que en otro momento, es simplemente, que registramos lo que nos desean con más fuerza y conciencia ;).
Que tengas un excelentísimo año bolita, de corazón =P.
Te adoro
Connie

Yo dijo...

Tal vez, tal vez.... Hoy x hoy para mí siguen siendo frases banales y superficiales muy volátiles (tienen un efecto muy fugaz, se leen, uno se sonríe, se cierran y se dejan pudriéndose en un email o un sms hasta la próxima optimización) que no sirven para nada si se desea la felicidad a alguien y después durante el año no se le contestan emails o llamados o visitas o no se le presta atención en general, sin excusas.
La felicidad no se desea, se la crea, se la regala, se la labura. Deseo realmente que alguien sea feliz? Bueno, entonces hago algo al respecto.

Y a ver cuándo te venís con Ray para Bariló que tengo una casita tan pero tan hermosa que voy a tener que terminar desalojándolos con una orden judicial! :o) Además, yo como hermano mayor tengo todavía que autorizarlo como cuñado!

BESO TOTAL BOLA
Nan