20 de mayo de 2011

Hibridación, reloaded.

Perdón....ooootra vez vuelvo a esto, pero esta vez me agarró al salir de la ducha, así nomás, y lo TENGO que poner.

Dualidad mental/espiritual = Lógica, la que Planea. Emoción, la que lleva a cabo.

Si uno es preponderantemente lógico va a tener muchas ideas sobre cómo hacer o llevar a cabo cambios, pero sin las emociones no los va a poder poner en práctica en forma exitosa. De la misma manera, si uno vive de emoción en emoción sin pensar nada, va a querer provocar miles de cambios pero no va a saber cómo hacerlos.

Es cierto que en "modo lógico", uno podría eventualmente efectuar o llevar a cabo los cambios sin necesidad de la presencia de la emoción; éstos seguro serán precisos y efectivos, pero adolescerán de visión sensitiva y emocional y podrían llevar a lugares solitarios o demasiado mundanos, o sea muy prácticos pero poco elevados espiritualmente.
Así mismo, si uno efectivamente hiciera o cambiara algo en "modo emocional", ese cambio sería muy torpe, volátil y cortoplacista, teniendo seguramente una recaída a un estado anterior ante la menor zozobra (eso si se lograran antes superar los obstáculos emocionales típicos de un momento de cambio como el dolor, la tristeza y especialmente, la inacción)

En fin, el equilibrio otra vez presente, como siempre. Los dos modos, el lógico y el emocional, usados en los momentos más apropiados y aprovechando sus potencialidades individuales, tendrían que darnos una vida más fluída y problem-free.


En fin, la Clave:

Uno tiene que tener la habilidad de permitir a las dos facciones "interactuar y alternarse en el poder" para lograr:

- sentir la necesidad del cambio (emoción)
- generar las ideas y herramientas para hacerlo (lógica) y
- efectuar el cambio/evolución (emoción)

O algo así.

*mode: SWITCH OFF*
*end*

1 comentario :

Anónimo dijo...

Que buen post che!! Cuánta inteligencia hay guardada en esa cabezota!!