25 de octubre de 2017

Consciencia


“La Conciencia es la sumatoria de computaciones vibratorias cuánticas no armónicas (similar a ciertas formas de música India) que suceden dentro de los microtúbulos de las neuronas, computaciones orquestadas por los inputs sinápticos y la memoria almacenada en dichos microtúbulos y finalizada por reducción objetiva.”

OrchOR, o Reducción Objetiva (OR) Orquestada (Orch). Así se la llama a la teoría, al parecer, más completa y sustentada sobre el origen y el funcionamiento de la conciencia, desarrollada por Roger Penrose (físico matemático) y Stuart Hameroff (anestesista).

Así, los microtúbulos de las neuronas, que son polímeros de proteínas que forman el esqueleto estructural de las células, gobernarían las funciones neuronales y sinápticas conectando procesos cerebrales auto-organizativos de pequeña escala, formando así una estructura cuántica “proto-consciente” de la realidad. Esa estructura usa para comunicarse a los “bits cuánticos” o “Qbits”, que son estructuras helicoidales dentro del entramado microtubular.

Penrose y Hameroff han podido generar evidencia empírica de que los ritmos encontrados en los electroencefalogramas (EEG) derivan de dichas vibraciones profundas en los microtúbulos y también sugieren que la anestesia, que selectivamente desactiva la conciencia sin alterar las actividades no concientes, actuaría a través de dichas estructuras de las neuronas cerebrales. Toda esta corroboración igual no resuelve la pregunta de si la conciencia evolucionó desde cada vez más complejas computaciones neuronales o si, de alguna manera, ha estado ahí desde siempre.

Links: 

18 de enero de 2017

Set of the Sun


Tengo un sindrome obsesivo compulsivo con los atardeceres. Esa luz que me envuelve como una frazada calentita, junto a la posibilidad de mirar al sol sin quedarme ciego, forman una dupla imbatible. El silencio que también caracteriza ese momento (uno no suele/puede ver atardeceres en ciudades ruidosas, en general) suma mucho, y los pensamientos que me asaltan en esos momentos completan el efecto adormecedor que generan.

Les saco una y mil fotos, creyendo que alguna de ellas va a ser "la" foto del mundo mundial". Terminan siendo todas casi iguales y de una calidad inferior a lo que ven mis ojos en real. No hay cámara que capte lo que busco. Y no sé qué más espero de un atardecer sino lo que ya me da.

Quiero atardeceres que no signifiquen un día menos de vida que transcurre. Quiero atardeceres atemporales, estáticos. Quiero.