28 de octubre de 2014

Hormonales


Nota: como con todo en esta vida, las excepciones siempre existen y no necesariamente uno se tiene que sentir identificado con lo que aquí se explica, pero es necesario generalizar un poco para poder establecer una teoría o al menos un intento de explicación. Esto es sólo una visión basada en la observación minuciosa y constante de situaciones personales propias y ajenas, información científica/periodística ampliamente disponible y la asociación libre de toda esa información por obra y arte de mi Cabezota.


Vivimos minimizando el impacto de las hormonas en nuestros comportamientos. Le damos importancia e incluso armamos el esterotipo del “adolescente hormonal” sólo en la adolescencia. Creemos que, más allá de lo relacionado a la menopausia y andropausia como generadores de engorde, depresión, crisis y fin de la edad reproductiva en la mujer, las hormonas no imparten mucha importancia en nuestros comportamientos.

*Error*

Somos absoluta e irremediablemente manejados por ellas a lo largo de toda nuestra vida. Por ellas o por la ausencia de ellas.

Pero lo interesante de esto no es solamente la importancia que le demos o no a las hormonas como determinantes en nuestra personalidad, sino lo particular del “timing” de ellas en los varones y en las mujeres.

Decidí tomar sólo 5 aspectos o características que nos hacen seres sociales y que sirven para interactuar entre nosotros y desarrollar la mayor cantidad de actos de nuestra vida diaria:

-    Sensibilidad
-    In/dependencia de los demás
-    Búsqueda/necesidad de pareja
-    Importancia de las amistades
-    Espiritualidad

Estos cinco aspectos en particular, entre varios otros, nos definen como humanos y nos diferencian de los animales. Pero además, son aspectos que particularmente se ven afectados en forma más directa por la acción u omisión de las hormonas a lo largo de nuestras vidas.

Pero qué mejor que un gráfico para explicar algo tan sutil como el curioso diseño hormonal humano:




Fig.1

Acá podemos notar que a medida que el varón crece, su sensibilidad, dependencia y su necesidad de pareja va en aumento, a diferencia de la mujer, cuyas dichas características van en dirección contraria.





Fig. 2

En este gráfico vemos que el lugar que se le da a las amistades y a la espiritualidad en ambos sexos también los encuentra medio desencontrados.




Fig. 3

Este gráfico resume y mira desde otra perspectiva los mismos aspectos vistos en los anteriores esquemas, sólo que acá se ve más claro lo opuestas que son las realidades entre hombres y mujeres y porqué, tal vez, es tan pero tan difícil entenderse durante las vidas de cada uno.


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Nótese, sin embargo, que la vida a pesar de parecer bastante sádica y juguetona, da oportunidades, pequeños momentos donde encontrar pistas y ver de resolver algunos enigmas.

Los únicos momentos en los que las características y vivencias más o menos se igualan o emparejan entre hombres y mujeres suceden entre los períodos de 10 y 15 años de edad y los comprendidos entre los 40 y 45.
Es en esos dos momentos donde el hombre y la mujer más cerca están unos de otros. Son esos momentos donde el entendimiento es mayor, donde cada uno está pasando por cambios importantes a nivel hormonal y donde sus vidas entran en “crisis” en ambos bandos. En los demás momentos, y he aquí lo aparentemente sádico de la existencia, el hombre y la mujer transitan la vida con experiencias disímiles y a destiempo, volviéndose realidades difíciles de combinar y de entendimiento mutuo.

Se desprende de que entre los 10-15 años, más que nada por falta de madurez, es más difícil establecer un diálogo y/o apoyo/contemplación de las experiencias de cada uno, pero la vida nos da una oportunidad más, entre los 40 y los 45 años, para volver a encontrarnos, para entendernos y ponernos de acuerdo estando parados en el mismo terreno del cambio-crisis.

Si no aprovechamos estos momentos de cruce para comunicarnos los hombres y las mujeres, difícilmente lo podamos hacer en otros momentos de nuestras vidas, ya que, lo queramos o no, somos animales conducidos por picos y valles de extrusión hormonal. Se puede decir que una pareja que pasa con éxito las respectivas crisis durante el período 40-45, comunicándose, conteniéndose y apoyándose mutuamente, será una pareja que durará en el tiempo y que tiene más chances de terminar sus días juntos.

Por otro lado, la noción de que una unión entre un hombre de edad mayor que la mujer tiene más chances de durar que una de edades similares sería correcta o al menos mejor, ya que los crisis de un hombre en sus 40 sería acompañada por una mujer todavía sensible y enfocada a la pareja, capaz de contener emocionalmente a un hombre frágil y necesitado; así mismo, una mujer en sus 40 y en pareja con un hombre más grande que ella, tendría el apoyo de una persona con una crisis ya superada y con la experiencia necesaria para contener mejor a esa mujer en crisis.



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El amor y las hormonas

Si uno fuera a desmitificar al amor como una “fuerza imparable y trascendente” que une a dos personas y destriparla de toda connotación espiritual y cósmica, podríamos decir que esta fuerza está pura y exclusivamente alimentada por las hormonas. Que mientras las hormonas fluyan y afecten los centros del cerebro dedicados y receptivos a ellas, el amor fluirá también y toda la parafernalia asociada (mariposas estomacales, celos, pasiones, necesidades, presencias, sexo, etc) hará su parte. Cuando las hormonas desaparecen o disminuyen, el amor comienza a trastabillar. Queda en su lugar una unión entre dos personas sin mariposas, ni celos, ni pasiones, ni necesidades, ni sexo o con poco sexo. Sólo quedan las características asociadas a la historia en común (salidas, diversiones, proyectos, intereses, anécdotas, etc.).
En esa situación tan frágil, una salida distinta, una diversión o interés nuevo, una anécdota más atractiva, pueden romper o distanciar la relación entre dos personas. Sólo quedan exceptuadas las amistades y la familia, que son relaciones que nunca dependieron ni fueron entabladas bajo los efectos de las hormonas. Sería por eso, tal vez, que las relaciones amorosas entre dos personas duran más si comenzaron previamente como amistades largas que si comenzaron en forma pasional/sexual.

Así, en el cruce hormonal de los 40-45 años, cuando el mecanismo hormonal empieza a fallar, se producen efectos muy interesantes en los dos sexos:

Mujer:

-    Se produce un “despertar espiritual” muy fuerte, donde la mujer comienza una intensa búsqueda espiritual, postergada probablemente por la maternidad, que en líneas generales tiene como objetivo encontrar un lugar en el mundo dejado por los años que estuvieron en “stand-by” por ser madres. Las que no lo fueron y vieron pasar el tren delante de sus ojos, la búsqueda y la motivación es la misma: los años en stand-by fueron la focalización en ese mismo “unitema”, pero sin hijos. Este despertar muchas veces las lleva por caminos llenos de clichés y de dudosa pseudo-espiritualidad, pero al menos parecería que el nicho que encuentran les sirve a pesar de todo.

-    Junto con este nuevo “despertar” se produce un enfriamiento notable de las pasiones hacia el sexo opuesto; se acallan los fuegos y la búsqueda espiritual ocupa la mayoría de los espacios que ocupaba previamente el hombre y sus ofertas como compañero sexual y de vida. Este vendría a ser el aspecto más llamativo y de más impacto en las relaciones con los hombres, y da el puntapié inicial para el otro efecto que se describe más abajo, el de la independencia.

-    En relación al punto anterior, en esta etapa la mujer revive, renueva y atiza el núcleo de amistades (más que nada amistades femeninas), las hace omnipresentes en su vida y compañeras íntimas de todos los cambios que se comienzan a vivir. La mujer se transforma en un ser muy social, sale de la casa y llena su mundo de compañeras de vida. En general, esto sigue así hasta la muerte.

-    La mujer se vuelve sumamente independiente y no estamos hablando sólo de independencia económica. La mujer, que ya no busca un compañero (ni parece necesitarlo), que ya cumplió su mandato básico socio-fisiológico (si no fue madre, dicho mandato cumple su ciclo igual apagándose), se encuentra en una situación de no depender de nadie para hacer nada, que, junto a la disminución en las pasiones relacionadas al varón y el llenado de amistades en su vida, hacen de que nada la ate, nada le impida conducirse por la vida por su cuenta y sin depender de nadie, ni económica ni sentimentalmente.


Varón:

-    Después de haber vivido signado por un comportamiento más que nada dirigido por la Testosterona, esa gran hormona masculina, el macho deja ya de mirar tanto lo que hay afuera de la casa y empieza, recién ahora, a mirar hacia adentro. Busca quién está, dónde está y porqué no está con él. Ya padre o nunca padre, el hombre empieza a necesitar una presencia en su vida que lo acompañe, que lo contenga, que lo escuche y que lo abrace. No hay mucha búsqueda espiritual, nunca la hubo en realidad (salvo casos en lo que la búsqueda espiritual formó parte de sus actividades diarias, sean profesionales o de ocio/esparcimiento) y ahora lo que podría llamarse espiritualidad está focalizada más que nada en un sentimiento recíproco con la mujer que él elija como compañera. Toda futura espiritualidad vendrá asociada a este sentimiento, que lo puede llevar a escribir las canciones y poemas más increíblemente bellos y profundos y a la vez caer en las más profundas depresiones y desesperaciones, que lo harán ver como un ser inmaduro y “poco hombre” por la mujer, en este momento parada absolutamente en la orilla contraria del océano de los sentimientos.

-    Las pasiones no disminuyen mucho, ya que la andropausia no es tan terminal como lo es la menopausia, especialmente las sexuales, que se ven muchas veces aumentadas por lo descrito en el punto anterior. Es notoria en esta etapa la búsqueda de mújeres jóvenes, muy probablemente fogoneada por la actitud bastante más fría de la mujeres de su edad y la contrapuesta actitud a “punto caramelo” de las mujeres más jóvenes, que están más en línea con lo que el hombre cuarentón está buscando. Si además estas mujeres jóvenes ofrecen cuerpos más esbeltos y en mejor estado, mejor.

-    Las amistades de un hombre siempre estuvieron presentes. No fueron relegadas ni por matrimonios ni por hijos ni por trabajos, por lo tanto, este aspecto se mantiene más o menos estable, disminuido quizás sólo por el distanciamiento natural producto de las vidas de cada uno.

-    Ahora bien, el hombre cuarentón comienza junto a la disminución (no desaparición) de la Testosterona, un camino difícil de mayor dependencia afectiva-emocional de lo que estuvo acostumbrado hasta ahora. Tal vez provocada por un equilibrio hormonal entre la Testosterona y las hormonas femeninas que siempre estuvieron pero en muy pequeña cantidad, hoy esas cantidades, sin aumentar per se, se acercan más al nivel testosterónico que, disminuído, le deja lugar un poco a la acción “sensibilizadora-cambiadora de humores” de la progesterona y el estrógeno. El macho deja de ser tan macho y reduce su mirada de “yo lo puedo todo” a una más de “me abrazás por favor que me siento solo?”.


En fin, el famoso libro-cliché “Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus”, mirado desde el punto de vista biológico-fisiológico, sería acertado, sólo que estas diferencias tan curiosamente establecidas sólo son diferencias si uno no las interioriza y las identifica. Una vez aceptadas y explicadas, al menos en forma biológica, son más fáciles de allanar y limar.

Pero cuesta, y mucho. Sólo se necesita voluntad y humildad para reconocer las debilidades propias de cada uno y entablar una conversación profunda y amable desde el mismo plano.


24 de octubre de 2014

Simple y Complicado


“…No hay paz para mí, a menos que vuelque las cosas en papel. Tengo que dejarlas salir y simplificar mis ideas. Pero es muy difícil simplificar las cosas y muy fácil, en cambio, complicarlas” 

“Desaparición”, de Richard Matheson © 1977 



La experiencia diaria nos dicta que es muy difícil simplificar las cosas, sin embargo parecería ser extremadamente fácil complicarlas, a todo nivel.

Si la complicación y/o complejización de estados/estructuras es una tarea relativamente fácil, extrapolando dicha generalidad a la realidad no-humana, se puede determinar que es por eso que es previsible e incluso favorecida por el medio, la evolución a organismos cada vez más complejos; en una palabra, nosotros fuimos fáciles para la vida y un virus sería lo más difícil de hacer de la nada (de aquí se podría desprender de que un virus o una ameba, que con su simplicidad “vive”, resiste, se adapta y muta ante los desafíos del ambiente con mucha más eficiencia y rapidez que nosotros, es un organismo mucho más perfecto y avanzado que un ser humano o animal cualquiera).

Por otro lado, la misma extrapolación nos podría llevar a comparar la dificultad entre la simplificación de nuestras vidas y la matemática: el mismo principio de “simplicidad difícil” compone cada pedazo de realidad que nos rodea. Como en la Proporción o Número Áureo, que repite entre cada cosa que existe la misma progresión numérica que determina las escalas “divinas” de proporción, dicha directiva atraviesa cada componente del universo en forma absoluta y define la realidad; “nos” define.

Puede ser que las respuestas a todo esté en ecuaciones más simples que las que se usan para intentar explicar este universo y por eso es tan difícil llegar a una respuesta?

Si es así, el principio de Occam, dentro de esta diatriba, estaría automáticamente validado y Contacto volvería a sumar una estatuilla más de Superpelícula/novela a su ya atiborrado estante de premios a la excelencia....


21 de agosto de 2014

Planilandia


Edwin Abbot, un simple maestro de escuela, escribió en 1884 un libro llamado “Flatland” o “Planilandia”, en la cual contaba, desde la perspectiva de un “planilandés”, cómo era la vida en ese universo de seres triangulares, hexagonales, pentagonales, etc. donde sólo existían dos dimensiones: largo y ancho, todo plano. Estos seres, sin importar si eran cuadrados o triángulos, se veían entre sí como líneas rectas, ya que no había arriba ni abajo ni profundo. Así como estaban, se habían armado toda una sociedad, con los seres triangulares del tipo isósceles y las mujeres (cruelmente identificadas como simples líneas con extremos mortíferos) formando el estrato más básico y pobre. Los cuerpos con más lados (que no llegaban nunca a ser círculos pero se acercaban bastante) eran los seres más importantes y de clase social más alta de todos.

Este planilandés, el protagonista de la historia, va describiendo cómo es el día a día de esta realidad, mostrando al lector las medidas y leyes que se tuvieron que construír para poder vivir pacíficamente en ese extraño mundo; los aspectos físicos como la gravedad y las lluvias, que caen desde sólo una dirección, de norte a sur, etc.
Incluso llega a visitar en sueños el mundo de “Linealandia”, un reino donde sólo hay una dimensión, el “largo”, y cuenta cómo fue de frustrante la experiencia de tratar de explicarle al monarca de Linealandia lo maravilloso del “ancho” como dimensión extra.



La clave del cuento radica en la aparición de un ser de “Espaciolandia” o de una realidad de 3 dimensiones (como la nuestra) que trata de explicarle a este planilandés los bemoles de vivir en 3 dimensiones y hacerle entender lo limitado de su propia realidad. Incluso le llega a mostrar la bizarra experiencia de un “Puntolandés” o el único multihabitante de un mundo donde no hay líneas ni figuras ni nada, sólo un punto como toda dimensión.

Grande es la sorpresa de este espaciolandés cuando el deslumbrado cuadrado planilandés, flotando sobre su mundo plano y viendo y entendiendo muchas cosas que antes no podía ver ni entender, le pregunta sobre la posibilidad de la existencia de una 4 dimensión (o incluso más), habiendo ya universos de una, dos y tres dimensiones. El problema y las consecuencias de no poder entender lo que no se conoce se traslada ahí al orgulloso espaciolandés, que cae en la misma trampa que los demás seres de dimensiones inferiores que no pueden ver más allá de lo que la realidad diaria les deja ver. Fascinante.


La novela no incluye al Tiempo como dimensión ya que para la época en la que se escribió este relato, el Tiempo no era más que un atributo intrínseco a las dimensiones que se barajaban y no como una dimensión separada. Sólo con la llegada de Einstein y la relatividad el tiempo pasó a tener su propio lugar y dimensión en el entendimiento del Cosmos y el Universo.

Este problema de poder explicar y hacer entender sobre sus mundos a seres de dimensiones más chicas que aquejan por igual al planilandés como al espaciolandés, gatilla el tema del entendimiento que podemos llegar a alcanzar nosotros los seres humanos sobre temas y problemas sobre los cuales no tenemos respuesta o que no llegamos a inferir una solución con las herramientas cognitivas o cerebrales con las que contamos, ya que son temas que atañen a esferas de conocimiento que no tienen cabida en nuestra dimensión. Así como el planilandés ve el mundo como un conjunto de sólo líneas rectas de diferente longitud y no puede llegar ni siquiera a concebir un cubo o una esfera, nosotros no podríamos concebir los significados del infinito, el pre-bigbang o el post-bigcrunch, la muerte y la vida después de ella, o a Dios mismo.
Nosotros, al igual que un planilandés, estamos atados a los límites que nos impone nuestra realidad o universo, de cuatro dimensiones (3 espaciales – largo, ancho y profundo – y el tiempo) y todo lo que escape a estas dimensiones sería virtualmente incomprensible para nosotros. Podemos elucubrar sobre lo que sería, pero nunca podríamos entenderlo o encontrar una respuesta plausible.

Tomemos por ejemplo el tema de la existencia de Dios. Si Dios existe o no existe ha sido siempre un problema de fe, o sea que mientras querramos creer que Dios existe, no hay necesidad de probar ni de investigar nada al respecto. Sólo se cree y punto. Por lo tanto, quienes carecen de esta difícil virtud viven sumidos en una constante duda, ya que los poquísimos datos disponibles, casi en forma sádica, parecen estar equilibrados para la no existencia como para el lado de la existencia de Dios.
Para poder entender la ristra de preguntas que nos acribillan el cerebro constantemente sobre este tema, debemos entender el concepto de Dios, qué o quién es, qué significa para nuestras vidas, para el Cosmos entero, para el propósito de todo. Este escurridizo y tímido Dios se las ingenia para no dejar rastro alguno de su existencia, cualquier prueba empírica que querramos tener de él se convierte en algo utópico, inalcanzable. No hay fotos, olores, manchas, restos, artefactos, marcas, pistas, sonidos ni escritos que nos den una prueba fidedigna, tangible, sobre su existencia. Todo parece una gran mentira creada vaya a saber uno para qué.

Uno se preguntaría entonces, porqué tenemos este concepto de Dios tan grabado en las conciencias y porqué esta necesidad tan obsesiva de descubrir la respuesta? No podemos directamente dejar de preguntárnoslo y listo? Pasar a otra cosa? No, es virtualmente imposible. Incluso para un autoproclamado ateo. Éste último sólo tuvo que optar por no preguntárselo más y listo, se rindió.
Los ateos parecerían ser, a prima face, personas mucho más inteligentes que nosotros los agnósticos o incluso los creyentes. Ellos se dieron cuenta que la pregunta sobre si Dios existe o no es inpreguntable y que nunca tendremos una respuesta satisfactoria o prueba concluyente al respecto, ya que la esencia de Dios y su mundo pertenece a un plano (o universo) que no tiene nada que ver con el nuestro. Vendría a ser como si nosotros fuéramos unos planilandeses que quisiéramos entender a un espaciolandés o incluso alguien superior. Trazar lazos y semejanzas que nos unan con un ser (o seres) que están por encima de nuestra realidad y que jueguen con reglas distintas a nosotros es, por definición, una estupidez.

Peor todavía si le agregamos a esta sopa dimensional la variable de que a cada dimensión que agregamos, nuevas leyes físicas que la rijan entran en juego, leyes que sólo son aplicables a la dimensión a la que pertenecen. Teniendo en cuenta esa condición, un Dios que vive y se maneja en un universo de más dimensiones que el nuestro será por siempre un Dios inalcanzable a nuestra compresión, donde las pruebas que éste podría darnos o dejar sobre su existencia serían invisibles o incomprensibles para nosotros, por lo tanto seguiríamos atrapados en la misma eterna e insoluble pregunta.
Él siempre tendría la chance de influír o ingresar en nuestro plano (como logra hacerlo, por estar en un universo superior, el espaciolandés con nuestro pobre y vulnerable planilandés) pero para nosotros sería una influencia imposible de entender o captar, sólo veríamos los resultados de tales intervenciones y que terminaríamos ubicando sin remedio dentro de conceptos cuasi facilistas tales como magia, destino, deja-vúes, “voces de la conciencia”, etc. Cosas que sabemos que suceden, pero que no podemos encontrar una correlación con la realista experiencia de nuestra vida diaria.

La pregunta que sale casi obligada es porqué esto es así? Y el tema del propósito sale nuevamente a molestar. La pregunta “porqué” es una buscadora automática de propósito y este propósito es una concepción (por lo menos hasta ahora) sólo humana. Así como nosotros empujamos una pelota y esta pelota se mueve gracias a nuestro empujón, toda nuestra realidad nos enseña desde chiquitos que todo lo que pasa, pasa por una razón. Esa razón es la base del propósito y aplica a toda nuestra vida. Sin propósito, no hay razón de existir. Todo se cancela y anula sin la existencia del propósito, todo deja de tener sentido, incluso nuestras propia existencia.

He ahí el tema del porqué de la búsqueda de Dios y el porqué nuestra búsqueda se vuelve infructuosa y termina minándonos la mente y hasta la salud mental. Nuestra existencia necesita un propósito, y ese propósito escapa a nuestra comprensión ya que está establecido por un ser o seres que pertenecen a un universo con otras reglas que lo vuelven totalmente incomprensible e inalcanzable.

En fin, el planilandés es finalmente “devuelto” a su dimensión luego de un paseo por los confines del nuevo universo multidimensional, lo que termina dejándonos con un sabor amargo sobre el porvenir de ese cuadrado que ahora sabe y conoce más que cualquier congénere de su plano, pero que queda confinado a vivir en lo que ya considera una existencia absolutamente limitante y hasta claustrofóbica.

26 de mayo de 2014

Sinergia

Este finde me sucedió algo muy placentero escuchando por YouTube a un “músico” que sigo hace rato (los que usan YouTube sabrán cómo a veces uno entra a ver, por ejemplo, un video de los Teletubbies y termina después de un rato viendo “videos de aviones aterrizando con viento en contra” sin saber cómo uno llegó hasta ahí). Este “músico” (Lifelike) hace remixes de temas y como buen remixero, le da una vuelta de tuerca a dichas canciones que a veces las hacen sonar como temas completamente diferentes a los originales.

Yo tengo mi corazón musical bastante clavado en los 80’s, y hay por ahí toda una movida retro de nueva música “synth” de gente que hace música con sonidos y estilos ochentosos pero hoy. Entre esas canciones, está “So Electric” de este Lifelike que especialmente me llamó la atención. Este tema es un mantra repetitivo que va creciendo a medida que pasa el tiempo, es muy rítmico y simple. Está construído con samples de temas de Pat Benatar, Survivor y Modern Talking + el input rítmico y de sonidos de este Lifelike.

Por otro lado, dentro de esta movida “retro-synthwave ochentosa”, hay muchos fanáticos, que rascan o están dando ya su 40ava vuelta alrededor del sol como quien suscribe, que hacen sus propios videoclips con esta música. Estos videos son a su vez rejuntes y samples de videos o fotos ochentosas, en la misma tónica que la música que les contaba en el párrafo anterior.

Lo que se genera de todo este menjunje, a mi entender, es una sinergia increíble de creatividad. En un solo videoclip conviven la creatividad de muchas personas que nunca tuvieron que ponerse de acuerdo para armarlo, sólo es el natural fluír de la creatividad artística y las emociones. Algo, y repito que es sólo a mi entender, maravilloso en todo sentido.

Los samples y acordes usados en la canción salen de:

- “American Heartbeat” de Survivor (la misma banda del famoso “Eye of the tiger”)

- “Sometimes de good guys finish first” de Pat Benatar


Las imágenes son de la película-musical “Xanadu” (y la bellísima rubia que se ve es la australiana Olivia Newton-John, otra que tiene sus temas bien ochentosos en los recuerdos de varios).

Obviando lo kitsch que pueden parecer estas imágenes hoy que lo “sabemos y hemos visto todo ya”, noten lo bien que van el ritmo y la música con la elección de las partes de la película.

Again: tengan en cuenta que nada de esto fue hecho originalmente “el uno para el otro” hasta que esta maravillosa sinergia creativa que permite internet hoy lo convirtió en algo nuevo. 5 creativos de distintas épocas, estilos y totalmente inconexos entre sí se funden sin planearlo en ESTO.

Sisí, estoy re-loco, ya lo sé, pero a mí me copó mal.




17 de febrero de 2014

Andamiaje

Qué frágil parece ser a veces el andamiaje que “sostiene” la cordura de uno. A veces se llega a un nivel de desasosiego tal que hace ver dicha fragilidad como algo muy real, tangible; se puede medir cuánto hay entre el frágil equilibrio y el desplome.

Y también se puede vislumbrar qué sería un desplome. Se ve a ese andamiaje colapsando y cayendo al vacío. Se huele qué habría después del derrumbe una vez que el polvo se asiente.
A veces ese andamiaje es un trabajo, una casa y punto. A veces es sólo un amor. A veces ni siquiera todo eso, sino algo tan insubstancial y solitario como la “voluntad” de no caer o flaquear.

El equilibrio de dicho andamiaje como que se mantiene sólo o con la inercia de las acciones de uno a lo largo del tiempo. Uno identifica el andamiaje, lo ve y siente, pero no parece que uno haga algo concreto para mantenerlo en equilibrio. Como que se mantiene solito gracias al trabajo que uno YA realizó en su momento. Y obviamente, como no es eterno y estático, ese equilibrio está en permanente riesgo de romperse y la energía del trabajo que ya se efectuó se “gasta” con el tiempo, aumentando las chances de colapso de todo el sistema.

Bueno, toda esta sensación a veces me invade de repente, pero en forma muy efímera; se diluye rápido. Y la muerte parecería ser lo único que podría llegar a terminar con ese “martirio”.

Supongo que justamente es esa sensación la que los suicidas no pueden manejar y a la que terminan entregándose completamente antes de quitarse la vida.

La sensación de desplome del andamiaje de la cordura.



20 de agosto de 2013

Der Geist, teil zwei

(viene de acá)

Volviendo sobre lo de la responsabilidad: el concepto ES justo. No hay alma salvo que uno quiera construírla. No hay un más allá ni un más acá; no hay cielo ni infierno, salvo que uno se lo busque. Está todo por crearse, todo por verse; no hay garantías ni acomodos posibles, es todo cuestión de uno y la voluntad (e inteligencia) que se aplique. Al Universo hay que ganárselo. A dios, sea lo que sea ese concepto, sólo se accede con voluntad.

La muerte tiene dos resultados posibles: un apagado final o un despertar a una nueva existencia. Esa nueva existencia no está garantizada ni comprada, sino que es pura y exclusivamente obra nuestra.

Las religiones nos lo vienen diciendo desde hace eones, sólo que de una manera anticuada y novelesca, innecesaria para estos tiempos de sabelotodismo. Hoy queremos pruebas, hechos, exactitudes matemáticas, no seres extravagantes y con superpoderes muy difìciles de comprobar. La vida diaria, en forma constante, nos muestra que lo supernatural es más probable que sea más wishful thinking que una verdad irrefutable.

Por eso, la idea de que el alma, el más allá y, eventualmente, una deidad, sean la consecuencia natural de un proceso bien hecho y llevado a cabo con responsabilidad e inteligencia, con empatía y hasta con amor, tiene sentido. Es el uso responsable de las energías y posibilidades que nos otorga la realidad, sin más que eso.

Al morir, alcanzando ese umbral de supraexistencia, uno adquiere "poderes", que no son más que la autorización a jugar y disponer de energías de libre acceso para cualquiera si así lo quisiese. Recién ahí uno se volvería "todopoderoso", con acceso a verdades y conocimientos imposibles de adquirir a través de los canales de entrada orgánicos a los que estamos acostumbrados.

Si nos damos cuenta, esta acepción del alma no deja inconsistencias lógicas ni da a lugar a explicaciones pseudocientíficas. Es todo una consecuencia natural de acciones. Si hacemos las cosas "bien", tendremos acceso a una existencia posterior al ciclo de vida orgánico terrestre. Si no las hacemos bien, pasados unos 70-80 años, nos desvaneceremos con el último suspiro de aire que tomemos. No hay nada de injusto o terrible en esto; al contrario, es tan pero tan justo que asegura que nadie tenga coronita; todos somos iguales y tenemos las mismas posibilidades de alcanzar ese estado. De esta manera se asegura también que el "cielo" no esté repleto de gente como el subte en hora pico. Suena elitista, discriminador, pero en sí no lo es.

La única duda o inconsistencia que se desprende de todo esto sería qué pasa o cuán justo es el sistema para los humanos que orgánicamente no tienen la "máquina" en buen estado, sea esto por desperfectos genéticos, accidentes, azar, enfermedades, etc.
Bueno, ahí entra a jugar el misterio alrededor del valor de ese umbral, de cómo se llega a él y de si fehacientemente se sabe cuándo éste es alcanzado o no. No podemos asegurar que personas con la máquina dañada no alcancen el umbral.
Tomemos por ejemplo una persona en coma. Teóricamente, esa persona no tiene actividad cerebral discernible y por ende no podría pensar, decidir, accionar o imaginar nada. Como eso no lo sabemos a ciencia cierta, se puede contemplar la posibilidad de que esa persona PUEDA hacer todo eso, tal vez a otro nivel distinto desde el que nosotros usamos esas habilidades, pero que eventualmente pueda. En ese caso y ante tal desafío como lo es estar en esa situación de coma, esa persona podría alcanzar el umbral con sólo tomar esa situación adversa como una oportunidad de aprendizaje y/o de hacer las paces con sus demonios internos, en el silencio y la quietud de su burbuja inconsciente. En ese caso, estaría sumando energía y si ya hubiera tenido su umbral con un valor alto antes de la situación de coma, alcanzarlo no sería algo imposible, a pesar de no contar con la "máquina en buen estado". Así, el sistema seguiría siendo "justo" a pesar de las adversidades.

8 de julio de 2013

Microuniversos

Es fascinante el contraste entre lo vasto, frío e impersonal del Universo y la calidez, profundidad e intimidad del corazón y la mente de un ser humano.


Los recuerdos, las experiencias, los secretos, los pensamientos más íntimos, los sentimientos, las miserias de cada uno hacen ruido en el silencio del espacio inconmensurable. Una multitud de latidos, de "lub-dubs" en medio de la nada total, diciendo "acá estamos, nosotros, los humanos, con todos nuestros miedos y sueños, dando señales de nuestra existencia y preguntando, hay alguien más allá?"


Ese contraste es la única prueba de que tiene que haber algo más que esta vida. Sino, ese microuniverso de sensaciones no tiene sentido alguno de ser.


12 de marzo de 2013

Lifespan

* 00 – 20 años: todo es caótico, torpe, rápido, nuevo y por usar y hacer. 
* 20 – 40 años: la mejor época: el cuerpo acompaña, la madurez se cristaliza, se estabiliza el intelecto y la vida es un balance físico-mental perfecto.
* 40 – 60 años: el organismo comienza su cuesta abajo y la flexibilidad, física e intelectual, es cada vez más escasa.
* 60 – 80 años: en la lentitud cada vez más progresiva del cuerpo y la mente, se vive siempre esperando a la muerte.

Si se está más o menos de acuerdo con el anterior esquema, se puede decir que una muerte entre los 40 y 50 años sería más adecuada que una anterior o posterior a ese rango de edad. Antes no se pueden cristalizar muchas cosas, después se vivencia penosamente el deterioro del cuerpo y la mente.
Esto lleva también a pensar sobre la expectativa de vida de no muchos siglos atrás, la cual era de entre 35 y 50 años. Sin los avances médicos y la investigación sobre las medidas de prevención ante enfermedades, la gente moría en su mayoría dentro de ese rango de edad.

Al parecer, la máquina del cuerpo humano está naturalmente programada para no vivir más allá de esa edad. Esta afirmación se deduce del hecho de que la mayoría de las hormonas que tienen que ver con la regeneración de tejidos, los procesos oxidativos, el mantenimiento de la homeostasis, el crecimiento y la fertilidad tienen un “switch” que se baja alrededor de los 40 años. Lo mismo pasa con los huesos, músculos, los órganos de los sentidos y la capacidad del cerebro de procesar y guardar información. Pasados los 40-50 años, todo se viene abajo.

Porqué ese switch de “apagado general” a esa edad? Que necesidad hay de esos switchs? Tiene que ver con una limitación física de los procesos biológicos? Es una constante entrópica relacionada a la complejidad estructural? (cuanto más complejo un organismo, menos tiempo de vida). Porqué la genética o las instrucciones de muerte celular llegan en distintos tiempos para las distintas especies?
Los perros viven 14 años, las tortugas pueden llegar hasta los 200, los elefantes otro tanto, hay peces que viven 180 años, etc. Los humanos, sin intervención de la tecnología o la medicina, tienen diversos indicadores de “apagado” a partir de los 40.

Nota: como dato llamativo, de las diez especies que más expectativa de vida tienen, la gran mayoría son animales que viven en el agua.

En fin, un humano debería vivir, en general y dejado a la buena de dios, hasta los 50 años. Pasada esa edad, la vida se torna contradictoria ya que el cuerpo empuja hacia la claudicación mientras nuestras mentes empujan hacia el otro lado; la lucha por el mantenimiento de la vida a contramano del mandato biológico se vuelve algo artificial, no natural. El foco de uno se vuelca hacia estar pendiente de las señales del cuerpo que indican que las cosas se empiezan a desbandar, que las células se están hartando de volver a dividirse y reproducirse por enésima vez, que el equilibrio se ha perdido y ha comenzado el deterioro.

Con una expectativa de vida de sólo 50 años, las cosas y los procesos sociales e individuales de independencia, maduración intelectual y sexual empezarían antes porque habría menos tiempo disponible.
Si yo, que tengo 38, supiera que mis “50” serían hoy como si tuviera 80 o 90 años, buscaría perder menos el tiempo y hacer más cosas. Creo que la extensión de vida que se nos ha dado con la tecnología y el avance de la medicina, nos hace más irresponsables con respecto al uso del tiempo que vivimos.

8 de noviembre de 2012

Sabiduría



Receta:

2 cucharadas colmadas de Contemplación.
150 grs de Optimismo.
3 tazas de Autocrítica tamizadas con Perfeccionismo (cantidad a gusto).
Dos kilos de Humildad.
600 grs de Escepticismo.
Mucha Paciencia (cantidad a gusto, sin límite).
Empatía rociada por encima de la preparación, cuidando de que no tape el sabor de la Generosidad y de la Cooperación (cantidades de éstas últimas, a granel).
1 litro de Comprensión y dos pedazos generosos de Libertad.
Cantidad suficiente de Evolución previamente cocinada a fuego bien lento.
Una pizca de Valor, bien picante.
Poner 2 o 3 cucharadas de Eficiencia, cuidando de que no se haga grumos con el Perfeccionismo ya agregado.

Meter todo en una olla recubierta de Sensibilidad para que todo fluya y no se pegue y con mucha Calma meter todo en el horno, dejando que se cocine por 75 a 100 años.

Servir bien tibio y si es posible compartirla rodeado de Naturaleza.

30 de agosto de 2012

Heaven and Hell

A veces me pregunto si realmente el muy probable plan detrás de todo esto (existir) no tiene en sí un fin puramente experimental para definir qué formato de “ser” es más útil/práctico para una eventual y ulterior creación de seres y universos, si el formato violento y dominador o el formato pacífico y sabio.

Deliro sobre qué sería del mundo y de la historia humana hoy si todo hubiera sido liderado y dirigido por gente de la talla de Carl Sagan, Jung, Einstein, Darwin, la madre Teresa, Borges, Khalil Gibrán, Mozart, Mariano Moreno, Confucio, George Harrison, etc. También por gente que directamente reconoce errores, está abierta a la opinión de otros, es perfeccionista de su propia personalidad, paciente, humilde, tranquila, simple e inteligente a todo nivel.

Pero la gente buena se muere rápido, desaparece del foco de atención y se recluye, buscando “otra cosa”. Se termina volviendo indiferente, cansada de tanta injusticia.

No será que, a veces, la gente sabia y pacífica DEBE tomar las armas y abolir, con el uso de la fuerza si se tuviera que llegar a eso, toda la violencia insólita y gratuita, toda búsqueda de poder para la dominación de otros, todo intento de obtener acumulación de estupideces para satisfacer egos grotescos y patéticos sin importar las consecuencias, para permitir el avance y la evolución del espíritu, la inteligencia y la trascendencia universal?

Es culpa de los “buenos” la dirección monstruosa que lleva la raza humana? Deberían salir del ostracismo y las palabras para tomar posición y "ordenar" todo, corriendo el riesgo de convertirse en eso contra lo cual lucharían?

Escucho esto mientras pienso y me pregunto, realmente, cuál será ese plan.


23 de julio de 2012

Calibre 38



Demasiadas sensaciones, trillones de imágenes vistas y acumuladas, inmensas cantidades de células muertas, otras tantas creadas. Miríadas de latidos del corazón, mares de agua perdida y océanos de agua tomada. Toneladas de palabras emitidas, muchos sonidos escuchados. Quintales de comida ingerida, millones de procesos de absorción y excreción de nutrientes y productos tóxicos, una enormidad de movimientos musculares efectuados. Hectáreas caminadas, hectolitros de hormonas producidas, miles de pestañeos hechos.

Cosas ganadas, otras perdidas. La piel y la estructura musculoesquelética van mostrando los primeros síntomas del desgaste producido por tanto proceso non-stop. A medida que lo orgánico empieza a flaquear, lo construído en forma de energía pensante e historia holográfica va poniéndose más fuerte y homogénea. Como una garrafa de gas que se vacía para la cocción de un sustrato, mi cuerpo se va consumiendo en pos de la creación de esta entidad de energía cincelada por la vida.

38 años, 13.870 días, 332.880 horas de hechos sucedidos en mí y por mí. A mitad de camino.

Mi vida, una compleja sucesión de procesos constantes...espero que tanto esfuerzo de la naturaleza tenga algún sentido ;-)



26 de junio de 2012

Prometheus

Existe el cine fácil y el cine difícil. El cine fácil te contesta todo, te resuelve todos los temas para que vos salgas del cine diciendo "que momento divertido pasé" y a las dos, tres horas ya te olvidaste incluso de los actores. Te quedás a lo sumo dando vueltas con una escena (siempre desde el lado visual solamente) que te haya resultado muy copada y nada más.
Sin generalizar, el cine difícil parte de la premisa de que, a priori, la película parecería no tener mucho sentido. Cada escena, cada diálogo, cada actuación a veces desconcierta por su incongruencia con las demás partes. Llegado el caso, uno sale del cine preguntándose qué cornos acaba de pasar y como piensan devolver la plata de la entrada. En general, el tratamiento de la imagen siempre es supremo, con un cuidado milimétrico en la combinación de luz, colores, contrastes, planos y ángulos. Cada escena es un cuadro victoriano. Pero dentro de cada escena, a veces escondidos, casi imperceptibles, abundan los detalles que indican, en manera muy subliminal, la dirección y el sentido de la historia que se está contando.




El cine difícil OBLIGA a pensar. Obliga a no quedarse en lo que se está mostrando sino a ir más allá, a juntar los pedacitos que se dejaron en la escena y "armar el argumento", una especia de "DYO film".
En el cine difícil, uno sale del cine y se pasa varios días hilando y "armando el argumento", rememorando las escenas en su cabeza para darles sentido y así entender el objetivo del cuento. Muchas veces es necesario volver a verla para poder sobreponerse al empalago visual que distrae y obnubila y concentrarse en los datos crudos. Cada vez que se vuelve a ver, se descubren nuevos elementos y se mira la acción desde otra perspectiva, ésta última armada justamente con esos nuevos datos y elementos que se pasaron por alto la primera vez.
Los autores de cine difícil como Kubrick, Cronenberg, Lynch, Fincher, Malick, Scott mismo, etc., probablemente aburridos de tanta fórmula repetida, buscan y arman cine que se digiere lentamente, que se comparte y que crece con el tiempo. La película termina siendo como un ser vivo, nace, crece y evoluciona en la medida que uno le de tiempo y cabida en su intelecto. La película termina siendo otra de la que se vió por primera vez. Se siente que uno formó parte de la creación de la misma. Estos procesos son los que hacen que una película se transforme en un clásico o no.

Prometheus es cine difícil. Lamentablemente editado por la máquina productora hollywoodeana que necesita productos enlatados y estructurados (monstruos, sangre, dramas familiares, etc) alrededor de lo que el "mercado" pide y consume. Probablemente salga (y espero) una "director's cut" o "extended version" donde Scott pueda finalmente mostrar sin censura artística lo que seguramente le pidió su usina creativa. Prometheus es una película espiritual/dramática contada desde el género de Sci Fi (en vez de hacerlo desde el género Drama). Es de esas películas que no te muestran nada, pero tienen todo. Lo que saques de la película, será lo que pudiste obtener en base a tu observación y la dedicación que le pongas.



Ambientada en un mundo ficticio y dentro de la rienda suelta que permite el género de la ciencia ficción, Prometheus especula, divaga y se permite incongruencias a nivel científico sin importar demasiado si el resultado es algo inverosimil o no. Si quieren ver ciencia dura, pongan Discovery Channel o NatGeo o lean Science o Nature. Acá hay delirio, latitud, espacio para la especulación.
La misión a LV_233 NO ES una misión científica. Es una misión corporativa. Es más, ni siquiera es corporativa, es un viaje de placer e indulgencia de un magnate en busca de la vida eterna. No se busca la renta financiera, ni la resolución de hipótesis o misterios científicos, sino el mero capricho de un ricachón. Por supuesto que para llevar a cabo el capricho, se preocupa de juntar, sin mucho criterio, un grupo de personas que manejen la nave, ejecuten la logística del viaje y le hagan de navegantes al destino donde quiere llegar, solamente porque él no puede hacer el viaje solo.
El capitán (Idris Elba) maneja la nave. Ellie y el Dr. Halloway son los navegantes (saben a donde tienen que ir y son los realmente "usados" del viaje) y el resto, sacando al androide David, están de meros ejecutores del trabajo pesado y de apoyo logístico. Un caso especial es la Dra. Vickers (Theron) otra caprichosa que parece estar ahí sólo para cerciorarse de que su padre Mr. Weyland (Pearce) o muera en la odisea o directamente le entregue el trono de la compañía de una buena vez.
Ellie y el Dr. Halloway, que junto a Mr. Weyland son los que realmente tienen un objetivo con el viaje (incluyendo también tal vez a David); mueven la misión hacia adelante buscando, llenos de pasión inmadura e inocencia, el origen del ser humano. A los "creadores". Se basan grandemente en corazonadas, movidos por creencias más del tipo filosóficas/religiosas que científicas y es por eso que carecen del típico criterio y comportamiento profesional de un científico. Son dos enamorados que tienen el mismo interés y que están en una aventura romántica. Los personajes más cándidos y agradables del grupo.
Mr. Weyland, por otro lado, tiene el mismo empuje torpe e inmaduro, sólo que él está movido por una pasión más egoísta y centrada en el poder que en el de la resolución de enigmas existenciales.
La gran incógnita es David, que no se sabe si se está autoprogramando a medida que se suceden los eventos o, lo que es más misterioso aún, fue programado por "alguien más" que no se nombra ni aparece en la película. Y esto lo digo por el conocimiento que parece tener del idioma y técnicas de manejo de la tecnología alienígena demostrado ni bien pisan suelo extraño.

Los ingenieros son la gran incógnita de la película y está muy bien que haya permanecido así. Si al terminar la película uno hubiera sabido:

- porqué y para qué nos crearon y qué pretendían hacer volviendo a la tierra con el cargamento de "parásitos negros"
- quiénes son, de dónde vienen y qué hacían en LV_233
- porqué el muchachón del final reaccionó de la manera que lo hizo contra los humanos
- qué le dijo David al ingeniero antes de que éste se pusiera violento

uno sí, saldría del cine satisfecho y listo para una pizza o un combo de McDonald's, pero les aseguro que no habría más cine interesante para ver de acá a unos próximos, digamos, 10 años, que sería el tiempo que Scott mismo o algún otro director tardara en sacar una nueva película de ciencia ficción que nos diera vuelta como una media (y que no abundan).



Prometheus PRESENTA los hechos, los personajes y los envuelve, los relaciona y deja todas las incógnitas para una continuación. La profundidad y cantidad de temas que dispara la película no caben en 2 hs de film, especialmente si esas dos horas deben cumplir además con los mandatos comerciales de los grandes estudios de Hollywoood, en este caso, de Fox.

Por último y volviendo a la índole de la película, les dejo un par de datos del porqué esta película me parece más un drama filosófico religioso que una película típica de ciencia ficción pochoclera.

- la "creación" de la vida en la tierra al inicio de la película (o al menos el "empujón" para que la vida se iniciara). Mag-ní-fi-ca escena by the way.
- la recurrente aparición de referencias y simbologías religiosas a lo largo de la misma (la cruz, la figura de un Jesús bebé en la mesa de pool, las "tumbas" que nombra el Dr. Halloway cuando llega a la cámara de la gran cabeza esculpida, la figura del "padre" en los casos de Ellie y de Vickers/David, etc)
- la idea del "paraíso" y el destino en las palabras del padre de Ellie y el deseo de la inmortalidad en la figura de Mr. Weyland
- el dato casi al pasar (a propósito tal vez?) de que los restos de los ingenieros tenían alrededor de 2000 años de muertos y el año en el que transcurre todo es 2093 (lo que da como resultado que los que les haya sucedido a los ingenieros coincide con la época en la que vivió - y murió - Jesús)
- que los eventos de la película suceden en Navidad

Si unen todos estos datos verán que dan como resultado una película de creencias/mitos religiosos y temas meramente existenciales, no una película de monstruos, terror espacial y ciencia. El marco es tecnología y terror cósmico, el contenido es filosófico. En fin, como cualquier buena historia de ciencia ficción :)




15 de mayo de 2012

Der Geist


Dentro del delirio que, para los que me conocen, caracteriza mi forma de pensar y ver las cosas, hace rato que venía armando una estructura alrededor de una idea que cruzó mi cabeza una tarde conversando con mi hermanita sobre los males que aquejan a este mundo.

En realidad, la información vertida acá no es nueva ni se caracteriza por tener un rigor científico estricto, sino que es más un compendio interrelacionado de creencias, conocimientos, asociaciones libres y algunas extrapolaciones locas nacidas de la creatividad oligofrénica de mi mente. O sea, no inventé nada nuevo ni postulo ideas muy originales, pero creo que la diferencia con lo que se puede encontrar en cualquier librería o link de Wikipedia, son las asociaciones hechas en base a toda esa información.

Toda este menjunje de frases, ideas, ecuaciones y gráficos viene a colación de otro post delirante que colgué a while ago sobre el tema del alma, su origen y composición. No es una continuación per se, pero sí la complementa dándole un sustento biológico/técnico a las teorías allí propuestas.

En fin, es largo de leer y tiene varias partes que deberían ir en post separados, pero por ahora las pongo todas juntas porque me da TERRIBLE fiaca dividirlas y re-estructurar la prosa para que no queden las secciones descolgadas unas con otras, pero creo que los grafiquitos que me mandé están buenos y amenizan un poco tanta letrota.

Abierto a comentarios, críticas, debates sanos, citaciones, denuncias policiales y/o eclesiásticas.

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Elección

Tenemos la libertad de elegir si aumentar o no el volumen del alma en cada experiencia que nos toca vivir. El libre albedrío vendría entonces a ser la posibilidad de elegir, pero limitado por la regla de energías aditivas y sustractivas del alma.


Conformación

La energía es producida por el electromagnetismo generado por las neuronas y la electricidad que produce su actividad. El funcionamiento en conjunto de las neuronas crea un campo electromagnético que se fortalece con cada aprendizaje/sentimiento/recuerdo que se genera. Información en forma de energía.
De acuerdo a la fortaleza/intensidad de dicho campo, el “alma” sobrevive al cuerpo en el momento de la muerte; esto es, no requiere ya de un cuerpo biológico generador de energía para vivir, sino que se mantiene sola ya que el “umbral” fue alcanzado.

Ese umbral, a partir del cual un alma puede existir sin el cuerpo, puede tener que ver con alguna constante universal desconocida (un valor medido en alguna unidad de medida), como lo son también la constante de Planck, el mínimo absoluto de temperatura, la cantidad de átomos por m3 de espacio, la tasa de expansión del universo, etc.
Esa constante se alcanzaría a través de la acumulación de algún valor desconocido relacionado a la intensidad del campo magnético generado por el cerebro.
Puesto en unidades de medida conocidas, si el valor umbral fuese de 50Mhz (frecuencia) y para generar esa frecuencia fuera necesaria una intensidad total de 50mA, esos valores serían entonces alcanzados mediante la acumulación de experiencias y/o recuerdos que tendrían, cada uno, valores aproximados de acuerdo al tipo de experiencia. Por ejemplo: dolor: 0,2 mA; conocimientos: 3 mA (por cantidad de neuronas/proteínas ocupadas/usadas para ese conocimiento, combinación de sinapsis; etc.) que sumados llegarían a alcanzar ese valor umbral basado en intensidad de corriente - frecuencia.


El alcanzar ese valor, sin embargo, no sería algo para siempre. Si se deja de estimular el cerebro, ese voltaje eventualmente disminuiría hasta convertir esa “alma” en algo perdurable nuevamente.

Esto lleva a pensar que desde el desprendimiento del alma del cuerpo hay un tiempo determinado durante el cual ese espíritu conformado debe elegir su destino (ver “Destino”), corriendo el riesgo de desvanecerse (por no estar conectado a una fuente generadora de energía como el cuerpo)



Destino

Ese “campo” o “alma” tendría varias alternativas:

A.    volver a encarnarse en un nuevo cuerpo y retomar donde se dejó para completar cosas inconclusas. Esta variable sería sólo válida para almas incompletas o para las cuáles el cuerpo fue eliminado prematuramente antes de haber alcanzado la maduración necesaria para no tener que volver a la Tierra. Se desprende del concepto de “alma madura” la característica de que esa alma no desearía reencarnarse ya que la vida en la Tierra ya le sería poco o insuficientemente interesante o desafiante como para querer volver.

B.    Continuar el crecimiento en otras formas de vida en otros planetas o universos.

C.    Ir hacia…
  1. Integrarse a la energía del universo o tejido espacio-tiempo
  2. Formar parte de la “policía universal” encargada de mantener la estructura y leyes del universo
  3. Desintegrarse en energía bruta (átomos y moléculas) y pasar a ser material o parte constitutiva disponible para la creación de nueva materia (sería una “2da muerte”, donde habría una transformación de un ente consciente en energía; pérdida del “ser”)
  4. Permanecer en la Tierra y sus alrededores como “espectador” experimentando e integrando las fuerzas naturales imperantes en ella.


Experiencias

Las Experiencias se basan en dos variables combinables entre sí:

-    Factores duros
  • Intensidad
  • Duración

-    Tipo
  • Física: dolor, placer, de los sentidos, enfermedad, etc. (sólo en vida)
  • Emocional: amor, odio, tristeza, alegría, etc.
  • Intelectual: conocimiento, experimentación, lectura, imaginación, etc.
Cada tipo de experiencia aporta su “cuota” de energía. Dentro de toda la variabilidad de características dentro de cada tipo, hay combinaciones de mayor o menor intensidad; algunas se anulan/contrarrestan mutuamente, otras se estimulan exponencialmente unas a otras.
La combinación positiva de estas experiencias marcaría el estado de “felicidad” que vendría a ser una sensación de plenitud/saciedad sentida al generarse un campo magnético fuerte y estable….algo así como una estrella nueva y llena de energía que genera calor y da vida a todo lo que está bajo su influencia.



Se podría incluso graficar esta interacción de la siguiente manera:


En este caso, se puede ver que una sumatoria de experiencias emocionales negativas (traiciones, pérdidas, abandonos, muertes, etc.), dependiendo de la actitud que se tome frente a esas experiencias y con el aporte de la “Inteligencia” como factor clave, se puede transformar en Experiencias Intelectuales positivas que nos sumarían cosas aprendidas y herramientas intelectuales para el futuro, subiendo así en consecuencia el volumen de energía umbral.

Sin embargo, si no se presta atención y se busca transformar esa sumatoria de experiencias emocionales negativas en algo útil, esa energía puede transformarse en una Experiencia Física negativa a través de la aparición de enfermedades (la Mente dañando al Cuerpo) y restando así más energía total al umbral que se busca alcanzar para la trascendencia del alma en formación.




En este caso, por ejemplo, vemos que un conjunto de Experiencias Físicas positivas (positivas a nivel de que causan placer, estimulación, felicidad, etc. a través del uso del cuerpo como medio o fuente) y nuevamente con el aporte inestimable de la Inteligencia, pueden generar Experiencias Intelectuales positivas (recuerdos, aprendizajes, práctica), éstas últimas siendo energía nueva, creada en forma espontánea con el sólo aporte de esas Experiencias Físicas vividas.
Pero si estas experiencias físicas son creadas a través del uso de drogas o abusos en general del cuerpo (excesos de comida, ejercicio, introducción de sustancias dañinas al organismo, etc.), eso repercutirá en un daño al cuerpo y la eventual disminución de la energía umbral.

De estas afirmaciones, se desprende que una persona “Inteligente” es aquella que mejor maneja el resultado de la interacción de estas experiencias; que sabe transformar experiencias negativas en positivas y que tiene (o aprende) la habilidad de estrategizar esta interacción.
Por ende, una persona Inteligente es la que es capaz de obtener un balance positivo de estas ecuaciones, por lo tanto, será la persona que haya alcanzado el umbral y por ello posea equilibrio, sabiduría, introspección, paz y felicidad.

Nótese que usé varias veces la palabra “Inteligencia”, que tal vez no sea la más adecuada para definir la habilidad en el manejo de estas energías. Puede incluso llegar a sonar discriminatorio deslizar la noción de que sólo las personas inteligentes logran alcanzar el umbral para que sus almas trasciendan, derivándose de este concepto que las personas “no inteligentes” están condenadas a esta Tierra y nada más.
Para ello se podría usar otra palabra que defina esta habilidad, pero la verdad es que no encuentro una que reúna una variabilidad de características tan amplia como lo hace la palabra Inteligencia. Tal vez habría que re-definir el sentido de la Inteligencia como concepto, aunque últimamente ésta ha sufrido ya varios cuestionamientos sobre qué es o qué significa ser una persona inteligente y que no, así que esta re-definición la dejaré para otras personas.
Para los efectos de este post, definiremos a una persona Inteligente como aquella que sabe manejar y superar con altura los obstáculos que le aparecen en la vida; que le saca provecho a cada vivencia, sea positiva o negativa, en bien de su cuerpo y espíritu; el que no se deja vencer, el héroe que después de cada batalla se levanta, herido o no, y se repone, se saca el polvo y sigue adelante; el que comparte y contagia a los demás la buena energía que tiene, sea en forma de abrazos, consejos, ayuda, regalos, etc. Algo así.
La palabra Inteligencia entonces conllevaría un gran sentido de responsabilidad sobre uno mismo y sobre los actos de cada día, dejando así de depender tanto en actores externos a uno como el estado, los demás e incluso Dios. Cada cosa que nos pase, sea buena o mala, aumente o disminuya la energía umbral, es pura y exclusiva responsabilidad nuestra y de nuestros actos, anteriores o posteriores a dichos eventos. La construcción un alma fuerte y perdurable depende sólo de nosotros mismos.

Relación entre el alma y el máquina biológica

Análoga a la relación entre una hornalla de cocina y el sustrato a cocinar en la olla, una mal funcionamiento en el aparato de cocina (falta de gas, rotura o apagado de hornalla, etc.) interrumpe el proceso de cocción, pero este hecho no es atribuíble a la necesidad/búsqueda de cocción. Esto es, la cocina no tiene noción/responsabilidad de cocinar el sustrato o generar un producto. Sólo es la máquina (cuerpo) que produce la energía necesaria para la eventual generación de un producto elaborado (alma).

En pocas palabras, no hay relación de responsabilidad entre un mal funcionamiento o rotura del cuerpo biológico (muerte, enfermedad) y la concreción u obtención de un alma.

Con esto decimos que ante el truncamiento de la generación de un alma producido por accidente, asesinato, enfermedad o suicidio, NO SE PUEDE atribuir a un “plan” u objetivo ulterior detrás, sino al mero azar en juego. Es sólo un proceso truncado.
Si para ese momento el alma hubiese alcanzado ya un estado óptimo para independizarse del cuerpo, esa alma podrá optar por seguir los caminos antes descriptos; si no fuese así, esa alma simplemente se desvanecería con el cuerpo. En ese último caso, la vida de un ser humano sería un mero proyecto inconcluso, como una especie que trunca su evolución dentro del proceso de selección natural en la Tierra.

Esta explicación no destierra la opción de la existencia de una/s entidad/es más elevada/s que audite/n o supervise/n toda actividad terrestre, pero seguramente esta aceptación no le otorga automáticamente cualidades de omnipotencia y omnipresencia y valores como la bondad y la misericordia; éstas cualidades pueden o no ser reales, eso queda todavía sin probarse.


Dudas (cómo no!)

-    Después de la muerte, se podría seguir adquiriendo energía de experiencias intelectuales/emocionales? A través de qué medio se obtendrían?
-    Si se alcanza un nivel determinado de energía al momento de la muerte (una vez alcanzado el umbral por supuesto), será ese el último nivel alcanzado hasta una nueva encarnación?
-    Ese “umbral” y los posteriores niveles alcanzados, quedan autosustentados (en equilibrio) después? Disminuyen con el tiempo? Influye el tiempo en ese ente ya puramente energético?
-    Se vuelve esa energía radiación luego de muerto el cuerpo? Es en forma de radiación que el alma perdura? Se sabe que la entropía actúa también sobre la energía no radiactiva (los átomos eventualmente decaen hacia órbitas cada vez de menor energía hasta volverse algún tipo de radiación), por lo tanto deberíamos pensar que un alma compuesta de energía electromagnética no duraría eternamente sin una fuente de energía disponible, salvo que se convierta en radiación o que fuera alimentada por otra fuente de energía disponible luego de la muerte física.


Extrapolación a las Religiones

Se podrían extrapolar estas teorías al reino de las religiones afirmando que sus dogmas o reglas/mandamientos tienen como basamento la búsqueda última de alcanzar ese umbral a partir del cual un alma se hace real y trascendente y todo lo subsiguiente sería consecuencia o destino directo de dicho logro. Así:

a-    El concepto de la Reencarnación/Resurrección sería una explicación folclórica/novelada de alcanzar el estado A (ver “Destino”).
b-    Los Pecados serían esas acciones que eventualmente llevarían a la reducción de la energía “umbral”, por ende evitando la formación estable del alma.
c-    Los Santos y profetas descriptos en los libros vendrían a ser las energías que quedan en el estado C.2 (ver “Destino”)
d-    Milagros: éstos serían performados por entidades que eligieron el destino descripto en el punto A, quienes tendrían ya acceso a los conocimientos y habilidades que se ganan al trascender.
e-    Orígenes/Génesis (¿?)

...

CON, TINU, ARÁ.
(algún día...)

3 de febrero de 2012

Estoicismo

  1. m. Doctrina filosófica fundada en el siglo iii por el griego Zenón de Citio, que defiende el autodominio, la serenidad y la felicidad de la virtud.
  2. Fortaleza de carácter ante la adversidad y el dolor.

Entre el Facebook, Twitter, los blogs, los diarios, la televisión y cuanto otro medio de comunicación haya hoy disponible, me encuentro sintiendo el mismo hartazgo con respecto a lo que se está convirtiendo todo.

Esa conversión tiene cuatro características bastante notorias y lamentables:

- Sentimentalismo
Emociones extremistas, desequilibradas, inmaduras y kitsch (léase infantiles y llenas de folklore populista). Sensiblería llevada al máximo.

- Proliferación de Frases hechas
Uso exagerado y cargado de intencionalidad de frases hechas, re-copiadas y repetidas hasta el cansancio buscando unir pensamientos y acumular apoyo para miríadas de causas que adolescen de todo lo que se habla acá.

- Fragilidad
Sobre el futuro de nuestras vidas y objetivos hay una dependencia importante hacia el gobierno/estado, religión o frente al destino mismo. Impasividad cual conejitos frente a vizcacheras ante embates de la vida, actos de violencia sean naturales o humanos, pánico general y vulnerabilidad física y emocional. Una manada de ovejas asustadizas.

- Histeria
Comportamientos colectivos torpes, fanatizados y al mismo tiempo inútiles, cargados de ideologías volátiles y oportunistas que se acumulan con los otros factores (sentimentalismo, frases hechas, fragilidad) haciendo un combo explosivo e insoportable.

Las cuatro por su cuenta son ya de por sí terribles, pero combinadas…faltan más huevos y estoicismo!


11 de enero de 2012

An experience


Una cadena de montañas, de noche, con sus silencios y sus ruidos de vientos violentos recorriendo sus laderas y picos, con sus cimas iluminadas tenuemente con rasgos fantasmagóricos por una luna entrecortada entre nubes veloces y con una flora y fauna circundante profundamente dormida. Las estrellas duras e inmóviles lo controlan todo desde arriba.

Todas estas características son sólo visibles o escrutables gracias a mis ojos y a mi mente....si yo no estuviera esta noche admirando o "fabricando" estas visiones, otorgándoles adjetivos e imprimiéndoles significado, la existencia misma de la montaña, las plantas, el cielo y la luna no tendría sentido alguno...serían (son?) meros subproductos de un (ciego?) azar cósmico y geológico.

"We are a way for the cosmos to know itself"
"Somos una manera que tiene el cosmos de conocerse a sí mismo"

Eso lo dijo Carl Sagan hace mucho. Y aplica perfectamente a esto. Debe habérsele ocurrido experimentando algo parecido a lo que experimenté ayer, sólo que él tuvo las palabras exactas para dejarlo inmortalizado en esta monumental frase.

We are a way for the cosmos to know itself.

We are a way...
for the cosmos...
to know itself.

We are....for the Cosmos to Know Itself.

Los seres humanos somos un instrumento para que una bestia gigantesca, bruta pero majestuosamente perfecta, increíblemente bella y absolutamente poderosa, se pueda mirar a sí misma y se diga "Epa, todo esto soy?"


10 de enero de 2012

Y los Valores?




El ser humano llamado Jorge Capitanich, gobernador reelecto por la provincia de Chaco, usó el avión de la gobernación para:

- irse de vacaciones con sus hijas a la ciudad de Panamá y otros destinos turísticos
- y tener de paso una reunión con el presidente de Haití con el objetivo de conversar temas concernientes a la ayuda y reconstrucción de ese país luego del terremoto ocurrido en 2010.

Con una provincia llena, pero repleta de pobreza, este ser humano que tiene un sus manos miles de herramientas y contactos para por lo menos paliar la realidad que viven miles de otros seres humanos bajo su cuidado (que igual que él tienen un corazón, un hígado, un cerebro, dos brazos, etc.), tiene un avión que vale 4 millones de dólares para hacer vuelos políticos y, como vemos, otros no tan políticos.

Y si vende el avión (como gobernador tiene ese poder) y usa esos 4 millones para invertirlos en alguna solución para los problemas de Chaco?
Y si aprovecha la próxima "revisión técnica en Panamá" para llevar de viaje a un puñado de chicos/adultos chaqueños que nunca van a tener la posibilidad de ni siquiera salir de su provincia para que conozcan el mar y el mundo en vez de viajar él mismo?
Y si solamente tiene la decencia de pagarse los pasajes como cualquier ciudadano común y DA EL EJEMPLO de cómo se ejerce la función pública en medio de tanta corrupción establecida y espantosamente consentida?

Es mucho pedir?

Sé que fue reelecto por más del 60% de votos, pero creo que más allá de la voluntad popular hay ciertos aspectos humanos, esos aspectos que nos diferencian de una ameba, que no deben ser olvidados y catalogados como muestra de debilidad o sentimentalismo barato.

Y lo lamento por esas hijas de 19 y 15 años, edades donde ya deberían tener al menos un atisbo de análisis propio de la realidad y podrían decidir no participar de esto o al menos aleccionar al padre, pero habiendo crecido bajo la sombra de una educación de desparpajo, poder desmedido y falta total de empatía por el prójimo es entendible que eso no suceda.

Y este hecho es sólo uno más de la sarta de barbaridades e injusticias que se cometen en la Argentina por la clase política desde hace rato, ahora en forma más descarada que nunca y que me enoja demasiado.

Y, y, y que manga de hijos de remil puta!!!


27 de diciembre de 2011

¿Habrá alguien que brinde por Gaia?


Moooi bueno...

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Por Esteban Peicovich

La paradoja que mejor pinta al hombre es que trata a la Luna como amante y a la Tierra como suegra. En su aquel fantástico descenso hubo ternura y respeto: el cohete como los intrépidos bichos terreros fueron alistados para evitar contaminasen el ecosistema de talco purísimo. Ninguna simetría con lo que ocurre en casa. Aquí lo extraterrestre difuso cotiza más que lo aborigen cierto. Hasta los poetas le han cantado mas a la Luna que a la Tierra. Nos atrae y moviliza más zambullirnos en lo remoto y dar con gente improbable, que tocar el timbre del piso de al lado y sorprender con un afable “¿Cómo están? Voy al mercado. ¿Necesitan algo?”.

Lo nuestro es estirar el cuello hasta las vecindades del Sol, llenar de botellas el cosmos, coleccionar chismes celestes, acariciar la piel achicharrada de Marte. Mientras tanto, al mundo que lo parta el ozono, le defolien el pulmón vegetal, le empetrolen el mar. Planeta golpeado, Gaia sobrevive por milagro a este fenómeno depredador llamado Historia que discurre por avenidas de sangre repetida a las que solemos destacar (bien cínicos) como civilización tal o civilización cual. Mirada sin pasión, la humanidad no es más que jaurías sucesivas de nómadas, aventureros, navegantes, espeleólogos, violadores y despanzurradores varios. Quienes pasan por conspicuos héroes, lo fueron por dedicar su afán a perturbar el equilibrio del magma, del hielo, del mar, de la lava, de las fechas de las estaciones. Algunos movidos por biensana curiosidad. Otros aplicando experimentos de terror. Uno es Linneo. Otro es Truman. Proeza es aclarar los misterios de crisantemos o pájaros, y bajeza las sucesivas "torturas" contra la Tierra (nacida "azul" como Marte "rojo", y que por nuestra obstinada cacería vira cada año más hacia el gris camino al negro).

Llevamos miles años oficializando esta crueldad. Otro tanto, a retrasar una moral que contenga a todos los seres vivos por igual. En tan largo tiempo, pinos, insectos, ballenas, pájaros, rosas y hasta la rata, han ejercido su rol con conmovedora responsabilidad. Pese a que lo primero que preguntamos al despertar es "¿Qué tiempo hace?" tratamos a la Tierra como espacio lejano. Sol y Luna han promovido religiones, dioses y mitos, mientras que nuestra doméstica Gea o Gaia, que fue adorada en los comienzos, ahora solo ejerce de Cenicienta del Universo. Un sobrante de lo sagrado. Un basural con cientos de apocalipis y tan solo un Greenpeace.

La India fue el segundo país en superar los mil millones de habitantes. Y el más reciente censo terrícola fija en 7 mil millones el número de depredadores de su propia casa matriz (que no otra cosa somos). A más demografía mas estropicio. Salvo una minoría (campesinos, niños, artistas, científicos, gente sensible) la tropa mayor de caníbales corre tras su privada lonja o gajo "monetario" del planeta sin importarle la calidad del próximo amanecer. Vivimos en el aire, y por el aire, asesinando los árboles que alientan nuestra respiración. Provincia secuestrada (San Juan) actúa como internacional y convierte la legislación nacional (Argentina) en papel mojado. Mientras el sátrapa Gioja sigue volcando cianuro sobre los hielos virgenes la esforzada lucha de Miguel Bonasso no logró que al menos mil cacerolas se citaran ante el Congreso. Pasa que Cielo y Tierra no entran en la mirada del Primate Subinferior Humano que la estraga de polo a polo. Solo pesa el versículo "por cuatro días locos que vamos a vivir". Contaminante frase que anula todo intento de fraguar una mínima cosmogonía, sencillita, de entrecasa, para ir insinuando, al menos, un esbozo de Génesis Dos. Preguntado Arthur Clarke sobre como se nos vería desde Fuera, dijo: "De existir extraterrestres y sobrevolaran, por ejemplo, Los Angeles a las 6 de la tarde, supondrían que los humanos son los automóviles. Y que Eso que desciende de ellos, bebe gaseosa, escupe y patea, es solo un artefacto menor, secundario, periférico".

Gran vaca muda, la Tierra no merece esto que le tocó: nosotros. Torpes animales que la pasamos preguntando si hay vida en otros planetas sin todavía haber probado nuestra existencia en el propio.



11 de diciembre de 2011

Aquellas pequeñas cosas

Hace rato que no escribía nada, y no era por falta de inspiración sino por una inusitada sobreexposición a la política.
Lo poco que me importan los tejes y manejes de un grupo de personas que "juegan" a quién la tiene más grande (incluyo a las mujeres que participan de este juego también) para llevarse los laureles (y la plata), nunca me importó nada, salvo en estos últimos tiempos. Aunque tampoco es que me importe, sino que la obscenidad con que lo hacen es tan explícita que me irrita en forma extraordinaria y me obligan a interiorizarme. Y me anulan las ganas de escribir. Lamentable.

Así que rompiendo con la temática que venía llevando, voy a volver escribir y esta vez sobre.... boludeces, again.

Vivo rodeado de un jardín digno de la revista "Jardines", eso paisajes perfectos que salen en revista gordas y caras. Hay demasiada belleza toda acumulada en alrededor de 2000 m2 y que me rebalsa los sentidos. Rosas de todos los tamaños y colores disponibles, lupinos, amapolas, frambuesales, azaleas de 7 colores diferentes, margaritas, saucos, arces, abetos, cipreses, lavandas, tulipanes, bandurrias, chimangos, zorzales, abejorros, abejas y hasta un estanquecito con peces y flores de loto por doquier.
Cuando hay viento, las copas de tres gigantescos pinos llenan de "ruido a turbina" todo el jardín y de pequeñas partículas de un material parecido al algodón que salen de algún árbol desconocido o que son traídas por el viento desde lejos. Ridley Scott parece que se inspiró en mi jardín para sus bosques de hadas.

Y esto es todos los días, aromas, ruidos, silencios, vistas, sensaciones que llenan y llevan lejos, que acumulan preguntas existenciales sobre el porqué es todo así, porqué producen ese estremecer adentro que eriza los pelos, nubla la vista y cierra el cogote y porqué, en fin, me hacen preguntarme todo esto!!!


...yo avisé de que eran boludeces.



19 de octubre de 2011

Involución

Dos pequeñas muestras de que no vamos tan bien como dicen algunos.

Se venera a un "santo", en forma bastante masiva, con tinto, faso y dinero (lindas ofrendas, no?) y en un sólo aviso invitando a pasarla bien se contabilizan 17 errores entre palabras mal escritas, acentos inexistentes y puntuación olvidada.

Llevamos 200 años de historia como país y sin embargo a veces parece como que seguimos en el 1800.

Y lo peor es que no estamos hablando de una minoría.







5 de octubre de 2011

Carl Sagan


Encontré esto buscando, cuándo no yo, "más". Y encontré, como siempre.

Dentro de un blog ya en desuso y en el décimo aniversario de la muerte de Carl Sagan, su mujer por más de 20 años escribió esto y no puedo sino compartirlo con todos.

El ser humano que me abrió los ojos y la mente por primera vez a los 6 años, me los abre de nuevo llenándolos de lágrimas de emoción a través de su compañera de vida, y de una manera nueva y humana, como era él.

--o--

December 19, 2006
Ten Times Around The Sun Without Carl
20 December 2006

Dear Friends of Carl Sagan,

Chances are, if you have come here to join me in an act of remembrance on this tenth anniversary of Carl’s death, you are already well aware of the numerous scientific and cultural achievements of the man. It is likely that you know he played a leading role in the exploration of our solar system, that he added to our knowledge of the atmospheres of Venus, Mars and the Earth, that he opened the way to new branches of scientific investigation, that he attracted more people to the scientific enterprise than perhaps any other human being and that he was a conscientious citizen of both the Earth and the cosmos. Maybe you are one of the many who were nudged into a different life trajectory by the gravitational pull of something he said or wrote or dreamt. In my biased estimation, he was a world historical figure who beckoned us to leave the geocentric, narcissistic, “supernatural” spirituality of our childhood behind and to embrace the vastness – to come of age by taking the revelations of the modern scientific revolution to heart.

Today, I want to share with you some things about Carl that are not as well known, moments that have more to do with his goodness than with his greatness. These are recollections that have come to me throughout the past ten years. I offer them to you because these memories make me feel so impossibly fortunate and because I want this personal Carl to live on, as well.

I see him striding off the gangplank of a Circle Line tour boat on an exquisite June day, about a week after we had declared our love to each other. Somehow, we decided that circumnavigating the inspiring towers of Manhattan would be the ideal setting in which to plan our lives together. As we disembark, after mapping out the journey that the next two decades would fulfill and exceed, I glance back towards him and I see that dazzling smile. He takes the sweater that had been casually tied around his neck and he throws it high up in the air in a gesture of exultation. For a moment the blue sweater hangs there against the blue sky and our eyes meet.

I see him putting his napkin aside and getting up from the table countless times in restaurants all over the planet to properly greet yet another person who wants to thank him for “giving me the cosmos.”

I see us riding around the Ithaca countryside at dusk with seven-year-old Nick Sagan. The top is down on Carl’s little orange sports car. He has adopted the mythic persona that would later become a favorite of Sasha and Sam’s, too, the “Freenie,” a visitor from Ganymede, a moon of Jupiter. The Freenie has all sorts of arcane information about the outer solar system but he is absolutely clueless about how things work here on Earth. I recall our children savoring the heady, novel pleasure of being able to set an adult straight and possibly grasping for the first time a radical notion -- that the way things are done here and now, is not an immutable, universal constant.

I see Carl lying on the living room floor, holding one-year-old Sasha high above him and moving her this way and that as he cries “Unidentified Flying Baby!” and she giggles with delight, always wanting more.

I see him walking with two-year-old Sam in the small forest near our house. Sam spies something on the ground and toddles over to retrieve it. He then solemnly presents this special twig in the shape of a “y” to Carl and Carl carries it with him for the rest of his life.

I hold the magical little “y” twig in my hand. Ten long trips around the sun since I last saw that smile, but only joy and thankfulness that on a tiny world in the vastness, for a couple of moments in the immensity of time, we were one.

Ann Druyan
Ithaca, N.Y.

--o--

27 de septiembre de 2011

1984 razones para auto-auditar el país


(Todas las citas sacadas de la novela "1984", de George Orwell)



"Escupí tu bronca". Con esos carteles, justo arriba de inodoros apostados en la puerta del Congreso, la asociación La Poderosa armó un gran "escupidero público" el pasado 24 de marzo, para escrachar a periodistas, empresarios y otros personajes públicos al conmemorarse el Día de la Memoria. 
Acompañados por sus padres, se pudo ver a gran cantidad de niños que, casi como un juego infantil, escupían las fotos de personalidades como Mirtha Legrand, la dueña de Clarín Ernestina Herrera de Noble, el periodista Joaquín Morales Solá o el empresario Franco Macri, entre otros. Los mayores los observaban entre risas. 

Este evento fue parte de una campaña ese día, que incluyó una pegatina por toda la Avenida de Mayo con las fotos de distintos periodistas y personalidades bajo el título “Cómplices”. 
A través de un fotomontaje, se podía ver en los carteles a periodistas como Mariano Grondona, Chiche Gelblung, Morales Solá, Mauro Viale y Aldo Proietto, entre otros, con gorros similares a los usados por las Fuerzas armadas.


“…Con aquellos niños, pensó Winston, la desgraciada mujer debía de llevar una vida terrorífica. Dentro de uno o dos años sus propios hijos podían descubrir en ella algún indicio de herejía. Casi todos los niños de entonces eran horribles. Lo peor de todo era que esas organizaciones, como la de los Espías, los convertían sistemáticamente en pequeños salvajes ingobernables, y, sin embargo, este salvajismo no les impulsaba a rebelarse contra la disciplina del Partido. Por el contrario, adoraban al Partido y a todo lo que se relacionaba con él. Las canciones, los desfiles, las pancartas, las excursiones colectivas, la instrucción militar infantil con fusiles de juguete, los slogans gritados por doquier, la adoración del Gran Hermano... todo ello era para los niños un estupendo juego. Toda su ferocidad revertía hacia fuera, contra los enemigos del Estado, contra los extranjeros, los traidores, saboteadores y criminales del pensamiento…”


“…De pronto, tanto el niño como la niña empezaron a saltar en torno a él gritando: «¡Traidor!» «¡Criminal mental!», imitando la niña todos los movimientos de su hermano. Aquello producía un poco de miedo, algo así como los juegos de los cachorros de los tigres cuando pensamos que pronto se convertirán en devoradores de hombres. Había una especie de ferocidad calculadora en la mirada del pequeño, un deseo evidente de darle un buen golpe a Winston, de hacerle daño de alguna manera, una convicción de ser va casi lo suficientemente hombre para hacerlo. «¡Qué suerte que el niño no tenga en la mano más que una pistola de juguete!», pensó Winston.”


Militancia:

”Parsons era el compañero de oficina de Winston en el Ministerio de la Verdad. Era un hombre muy grueso, pero activo y de una estupidez asombrosa, una masa de entusiasmos imbéciles, uno de esos idiotas de los cuales, todavía más que de la Policía del Pensamiento, dependía la estabilidad del Partido. A sus treinta y cinco años acababa de salir de la Liga juvenil, y antes de ser admitido en esa organización había conseguido permanecer en la de los Espías un año más de lo reglamentario. En el Ministerio estaba empleado en un puesto subordinado para el que no se requería inteligencia alguna, pero, por otra parte, era una figura sobresaliente del Comité deportivo y de todos los demás comités dedicados a organizar excursiones colectivas, manifestaciones espontáneas, las campañas pro ahorro y en general todas las actividades «voluntarias».”


Manejo de la información, datos y hechos históricos:

“El Partido dijo que Oceanía nunca había sido aliada de Eurasia. Él, Winston Smith, sabía que Oceanía había estado aliada con Eurasia cuatro años antes. Pero, ¿dónde constaba ese conocimiento? Sólo en su propia conciencia, la cual, en todo caso, iba a ser aniquilada muy pronto. Y si todos los demás aceptaban la mentira que impuso el Partido, si todos los testimonios decían lo mismo, entonces la mentira pasaba a la Historia y se convertía en verdad. «El que controla el pasado —decía el slogan del Partido—, controla también el futuro. El que controla el presente, controla el pasado.» Y, sin embargo, el pasado, alterable por su misma naturaleza, nunca había sido alterado. Todo lo que ahora era verdad, había sido verdad eternamente y lo seguiría siendo. Era muy sencillo. Lo único que se necesitaba era una interminable serie de victorias que cada persona debía lograr sobre su propia memoria. A esto le llamaban «control de la realidad». Pero en neolengua había una palabra especial para ello: doblepensar.”


“…su mente se deslizó por el laberíntico mundo del doplepensar. Saber y no saber, hallarse consciente de lo que es realmente verdad mientras se dicen mentiras cuidadosamente elaboradas, sostener simultáneamente dos opiniones sabiendo que son contradictorias y creer sin embargo en ambas; emplear la lógica contra la lógica, repudiar la moralidad mientras se recurre a ella, creer que la democracia es imposible y que el Partido es el guardián de la democracia; olvidar cuanto fuera necesario olvidar y, no obstante, recurrir a ello, volverlo a traer a la memoria en cuanto se necesitara y luego olvidarlo de nuevo; y, sobre todo, aplicar el mismo proceso al procedimiento mismo. Ésta era la más refinada sutileza del sistema: inducir conscientemente a la inconsciencia, y luego hacerse inconsciente para no reconocer que se había realizado un acto de autosugestión. Incluso comprender la palabra doblepensar implicaba el uso del doblepensar…”


Estadísticas:

“Winston pidió por la telepantalla los números necesarios del Times, que le llegaron por el tubo neumático pocos minutos después. Los mensajes que había recibido se referían a artículos o noticias que por una u otra razón era necesario cambiar, o, como se decía oficialmente, rectificar. Por ejernplo, en el número del Times correspondiente al 17 de marzo se decía que el Gran Hermano, en su discurso del día anterior, había predicho que el frente de la India Meridional seguiría en calma, pero que, en cambio, se desencadenaría una ofensiva eurasiática muy pronto en África del Norte. Como quiera que el alto mando de Eurasia había iniciado su ofensiva en la India del Sur y había dejado tranquila al África del Norte, era por tanto necesario escribir un nuevo párrafo del discurso del Gran Hermano, con objeto de hacerle predecir lo que había ocurrido efectivamente. Y en el Times del 19 de diciembre del año anterior se habían publicado los pronósticos oficiales sobre el consumo de ciertos productos en el cuarto trimestre de 1983, que era también el sexto grupo del noveno plan trienal. Pues bien, el número de hoy contenía una referencia al consumo efectivo y resultaba que los pronósticos se habían equivocado muchísimo. El trabajo de Winston consistía en cambiar las cifras originales haciéndolas coincidir con las posteriores. En cuanto al tercer mensaje, se refería a un error muy sencillo que se podía arreglar en un par de minutos. Muy poco tiempo antes, en febrero, el Ministerio de la Abundancia había lanzado la promesa (oficialmente se le llamaba «compromiso categórico») de que no habría reducción de la ración de chocolate durante el año 1984. Pero la verdad era, como Winston sabía muy bien, que la ración de chocolate sería reducida, de los treinta gramos que daban, a veinte al final de aquella semana. Como se verá, el error era insignificante y el único cambio necesario era sustituir la promesa original por la advertencia de que probablemente habría que reducir la ración hacia el mes de abril.”


“Lo más curioso era —pensó Winston mientras arreglaba las cifras del Ministerio de la Abundancia— que ni siquiera se trataba de una falsificación. Era, sencillamente, la sustitución de un tipo de tonterías por otro. La mayor parte del material que allí manejaban no tenía relación alguna con el mundo real, ni siquiera en esa conexión que implica una mentira directa. Las estadísticas eran tan fantásticas en su versión original como en la rectificada. En la mayor parte de los casos, tenía que sacárselas el funcionario de su cabeza. Por ejemplo, las predicciones del Ministerio de la Abundancia calculaban la producción de botas para el trimestre venidero en ciento cuarenta y cinco millones de pares. Pues bien, la cantidad efectiva fue de sesenta y dos millones de pares. Es decir, la cantidad declarada oficialmente. Sin embargo, Winston, al modificar ahora la «predicción», rebajó la cantidad a cincuenta y siete millones, para que resultara posible la habitual declaración de que se había superado la producción. En todo caso, sesenta y dos millones no se acercaban a la verdad más que los cincuenta y siete millones o los ciento cuarenta y cinco. Lo más probable es que no se hubieran producido botas en absoluto. Nadie sabía en definitiva cuánto se había producido ni le importaba. Lo único de que se estaba seguro era de que cada trimestre se producían sobre el papel cantidades astronómicas de botas mientras que media población de Oceanía iba descalza. Y lo mismo ocurría con los demás datos, importantes o minúsculos, que se registraban. Todo se disolvía en un mundo de sombras en el cual incluso la fecha del año era insegura”


Los escándalos políticos:

“Winston leyó el artículo ofensivo. La orden del día del Gran Hermano se dedicaba a alabar el trabajo de una organización conocida por FFCC, que proporcionaba cigarrillos y otras cosas a los marineros de las fortalezas flotantes. Cierto camarada Withers, destacado miembro del Partido Interior, había sido agraciado con una mención especial y le habían concedido una condecoración, la Orden del Mérito Conspicuo, de segunda clase.”


“Tres meses después, la FFCC había sido disuelta sin que se supieran los motivos. Podía pensarse que Withers y sus asociados habían caído en desgracia, pero no había información alguna sobre el asunto en la Prensa ni en la telepantalla. Era lo corriente, ya que muy raras veces se procesaba ni se denunciaba públicamente a los delincuentes políticos. Las grandes «purgas» que afectaban a millares de personas, con procesos públicos de traidores y criminales del pensamiento que confesaban abyectamente sus crímenes para ser luego ejecutados, constituían espectáculos especiales que se daban sólo una vez cada dos años. Lo habitual era que las personas caídas en desgracia desapareciesen sencillamente y no se volviera a oír hablar de ellas. Nunca se tenía la menor noticia de lo que pudiera haberles ocurrido. En algunos casos, ni siquiera habían muerto. Aparte de sus padres, unas treinta personas conocidas por Winston habían desaparecido en una u otra ocasión.”


“…Winston no sabía por qué había caído Withers en desgracia. Quizás fuera por corrupción o incompetencia. O quizás el Gran Hermano se hubiera librado de un subordinado demasiado popular. También pudiera ser que Withers o alguno relacionado con él hubiera sido acusado de tendencias heréticas. O quizás —y esto era lo más probable hubiese ocurrido aquello sencillamente porque las «purgas» y las vaporizaciones eran parte necesaria de la mecánica gubernamental…”


“…de vez en cuando, algún individuo a quien se creía muerto desde hacía mucho tiempo, reaparecía como un fantasma en algún proceso sensacional donde comprometía a centenares de otras personas con sus testimonios antes de desaparecer, esta vez para siempre…”


“…en realidad, no habrá pensamiento en el sentido en que ahora lo entendemos. La ortodoxia significa no pensar, no necesitar el pensamiento. Nuestra ortodoxia es la inconsciencia…”


Propaganda:

“…como para confirmar esto, un trompetazo salió de la telepantalla vibrando sobre sus cabezas. Pero esta vez no se trataba de la proclamación de una victoria militar, sino sólo de un anuncio del Ministerio de la Abundancia.
—¡Camaradas! exclamó una voz juvenil y resonante. ¡Atención, camaradas! ¡Tenemos gloriosas noticias que comunicaros! Hemos ganado la batalla de la producción. Tenemos ya todos los datos completos y el nivel de vida se ha elevado en un veinte por ciento sobre el del año pasado. Esta mañana ha habido en toda Oceanía incontables manifestaciones espontáneas; los trabajadores salieron de las fábricas y de las oficinas y desfilaron, con banderas desplegadas, por las calles de cada ciudad proclamando su gratitud al Gran Hermano por la nueva y feliz vida que su sabia dirección nos permite disfrutar. He aquí las cifras completas. Ramo de la Alimentación…”


“…La expresión «por la nueva y feliz vida» reaparecía varias veces. Éstas eran las palabras favoritas del Ministerio de la Abundancia…”


“…Winston fumaba un cigarrillo de la Victoria…”


“…Por lo visto, había habido hasta manifestaciones para agradecerle al Gran Hermano— el aumento de la ración de chocolate a veinte gramos cada semana. Ayer mismo, pensó, se había anunciado que la ración se reduciría a veinte gramos semanales. ¿Cómo era posible que pudieran tragarse aquello, si no habían pasado más que veinticuatro horas? Sin embargo, se lo tragaron. Parsons lo digería con toda facilidad, con la estupidez de un animal. El individuo de las gafas con reflejos, en la otra mesa, lo aceptaba fanática y apasionadamente con un furioso deseo de descubrir, denunciar y vaporizar a todo aquel que insinuase que la semana pasada la ración fue de treinta gramos. Syme también se lo había tragado aunque el proceso que seguía para ello era algo más complicado, un proceso de doblepensar. ¿Es que sólo él, Winston, seguía poseyendo memoria?...”


“Las fabulosas estadísticas continuaron brotando de la telepantalla. En comparación con el año anterior, había más alimentos, más vestidos, más casas, más muebles, más ollas, más comestibles, más barcos, más autogiros, más libros, más bebés, más de todo, excepto enfermedades, crímenes y locura. Año tras año y minuto tras minuto, todos y todo subía vertiginosamente. Winston meditaba, resentido, sobre la vida. ¿Siempre había sido así; siempre había sido tan mala la comida? Miró en torno suyo por la cantina; una habitación de techo bajo, con las paredes sucias por el contacto de tantos trajes grasientos; mesas de metal abolladas y sillas igualmente estropeadas y tan juntas que la gente se tocaba con los codos. Todo resquebrajado, lleno de manchas y saturado de un insoportable olor a ginebra mala, a mal café, a sustitutivo de asado, a trajes sucios. Constantemente se rebelaban el estómago y la piel con la sensación de que se les habla hecho trampa privándoles de algo a lo que tenían derecho. Desde luego, Winston no recordaba nada que fuera muy diferente. En todo el tiempo a que alcanzaba su memoria, nunca hubo bastante comida, nunca se podían llevar calcetines ni ropa interior sin agujeros, los muebles habían estado siempre desvencijados, en las habitaciones había faltado calefacción, los metros iban horriblemente atestados, las casas se deshacían a pedazos, el pan era \pard plain negro, el té imposible de encontrar, el café sabía a cualquier cosa, escaseaban los cigarrillos y nada había barato y abundante a no ser la ginebra sintética. Y aunque, desde luego, todo empeoraba a medida que uno envejecía, ello era sólo señal de que éste no era el orden natural de las cosas. Si el corazón enfermaba con las incomodidades, la suciedad y la escasez, los inviernos interminables, la dureza de los calcetines, los ascensores que nunca funcionaban, el agua fría, el rasposo jabón, los cigarrillos que se deshacían, los alimentos de sabor repugnante... ¿cómo iba uno a considerar todo esto intolerable si no fuera por una especie de recuerdo ancestral de que las cosas habían sido diferentes alguna vez?”


Manejo de masas y pobres:

“Winston pensó que sus palabras parecían sacadas de uno de los libros de texto del Partido. El Partido pretendía, desde luego, haber liberado a los proles de la esclavitud. Antes de la Revolución, eran explotados y oprimidos ignominiosamente por los capitalistas. Pasaban hambre. Las mujeres tenían que trabajar a la viva fuerza en las minas de carbón (por supuesto, las mujeres seguían trabajando en las minas de carbón), los niños eran vendidos a las fábricas a la edad de seis años. Pero, simultáneamente, fiel a los principios del doblepensar, el Partido enseñaba que los proles eran inferiores por naturaleza y debían ser mantenidos bien sujetos, como animales, mediante la aplicación de unas cuantas reglas muy sencillas. En realidad, se sabía muy poco de los proles. Y no era necesario saber mucho de ellos. Mientras continuaran trabajando y teniendo hijos, sus demás actividades carecían de importancia. Dejándoles en libertad como ganado suelto en la pampa de la Argentina, tenían un estilo de vida que parecía serles natural. Se regían por normas ancestrales. Nacían, crecían en el arroyo, empezaban a trabajar a los doce años, pasaban por un breve período de belleza y deseo sexual, se casaban a los veinte años, empezaban a envejecer a los treinta y se morían casi todos ellos hacia los sesenta años. El duro trabajo físico, el cuidado del hogar y de los hijos, las mezquinas peleas entre vecinos, el cine, el fútbol, la cerveza y sobre todo, el juego, llenaban su horizonte mental. No era dificil mantenerlos a raya. Unos cuantos agentes de la Policía del Pensamiento circulaban entre ellos, esparciendo rumores falsos y eliminando a los pocos considerados capaces de convertirse en peligrosos; pero no se intentaba adoctrinarlos con la ideología del Partido. No era deseable que los proles tuvieran sentimientos políticos intensos. Todo lo que se les pedía era un patriotismo primitivo al que se recurría en caso de necesidad para que trabajaran horas extraordinarias o aceptaran raciones más pequeñas. E incluso cuando cundía entre ellos el descontento, como ocurría a veces, era un descontento que no servía para nada porque, por carecer de ideas generales, concentraban su instinto de rebeldía en quejas sobre minucias de la vida corriente. Los grandes males, ni los olían. La mayoría de los proles ni siquiera era vigilada con telepantallas. La policía los molestaba muy poco. En Londres había mucha criminalidad, un mundo revuelto de ladrones, bandidos, prostitutas, traficantes en drogas y maleantes de toda clase; pero como sus actividades tenían lugar entre los mismos proles, daba igual que existieran o no. En todas las cuestiones de moral se les permitía a los proles que siguieran su código ancestral. No se les imponía el puritanismo sexual del Partido. No se castigaba su promiscuidad y se permitía el divorcio. Incluso el culto religioso se les habría permitido si los proles hubieran manifestado la menor inclinación a él. Como decía el Partido: «los proles y los animales son libres»”


Impactante.