30 de junio de 2008

Cargas

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Los sentimientos se pueden visualizar como la carga de un camioncito de gran tara. Esos camiones van livianos, circunstancialmente vacíos yendo de un lado a otro a buscar una carga, o van bien cargados, llevando dicha carga trabajosamente o no, dependiendo de la potencia del camión (tema de ooootro post).

La razón vendría a ser el Puesto de Control Fronterizo. Dicho control tiene dos salidas posibles: una de ellas lleva hacia el infinito, el camión con carga toma dicha salida y no vuelve más y vaya a saber uno qué pasa con él. La otra, lo más probable es que lleve a otro Puesto de Control Fronterizo y así sigue la cosa; sino, tiene como destino final algún pueblito donde la carga será depositada y aprovechada por las necesidades de éste.

Bárbaro hasta acá. Sin embargo:

- Quién decide qué carga, cuánta carga y qué papeles tendrá dicho camión para pasar el Control Fronterizo (o sea, por cuál de las dos salidas podrá o deberá salir ese camión)

- De dónde sale dicha carga o quién la fabrica (Gran-Misterio-Gran)

- Los habitantes de dichos pueblos, porqué tienen esas necesidades a suplir por dicha carga, de origen y destino desconocidos?

- Los gendarmes de los Puestos de Control…QUIÉNES SON ESTOS MUCHACHOS POR FAVOR????

A fin de cuentas, sólo me doy cuenta de que no me conozco. Toda esta logística sucede dentro mío incansablemente desde hace 34 años y todavía tengo todas esas preguntas sin responder.
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