5 de junio de 2008

Destino

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Una, dos, mil veces. Incontables veces he tratado, en forma totalmente inútil, de escaparle. Escaparle en el sentido de evitar que haga lo que se le canta, motivado y propulsado por una serie de órdenes y parámetros que algo o alguien “cósmicamente” le imprimió en algún momento.

Realmente estoy en control de lo que me sucede? Evidentemente, cada decisión que tomo, sea elegir una compañera de vida, cambiar de trabajo o comprar un alfajor, habilitan un nuevo camino en mi destino.

Ok, hasta ahí sí, yo tengo el control. Lo que decidan los electrones que se mueven a lo loco dentro de las moléculas neurotransmisoras que pasean despreocupadas por las inmediaciones de las sinapsis de mi atribulado cerebro, está bajo mi control. El tema es, las consecuencias de dichas decisiones, lo están? O hay un paquete listo, preparadito de consecuencias para cada decisión que yo tome o pueda tomar? Es ese paquete de consecuencias realmente mi “destino”? Sería algo así como lo que me pasaba cuando leía las aventuras de la colección “Elige tu propia Aventura”. Yo tomaba decisiones y controlaba el desenlace de cada aventura, pero el autor del libro ya había escrito los posibles finales, contados, finitos, a los cuales me iban a llevar cualquiera de las opciones que yo tomara previamente. En ese caso, mi destino estaba escrito, pero yo elegía cuál destino, por supuesto, sin saber de qué trataba cada destino posible.

Entonces, es mi vida una aventura digna de ser escrita en un libro de esa colección? O yo voy escribiendo mi historia a todo nivel? O sea, tomo la decisión, abro un nuevo camino y dicho camino se va trazando de a partes, a medida que transcurre el tiempo? O yo tomo la decisión y eso significa simplemente abrir una puerta que tiene detrás ya toda la escenografía armada?

(Me cago en mi cabeza que piensa tanto en cosas que al fin y al cabo no creo que pueda dilucidar nunca...quiero ser más superficial!!! Quiero poder disfrutar de emborracharme con varias cervezas bien frías, mirando incontables partidos de fútbol un Domingo a la tarde o viendo algún programa del neanderthal de Tinelli, conversando al mismo tiempo de culos y tetas varias y de cómo me patiné no sé cuánta guita en el casino mientras me charlaba una minitaaaa!!)

(Pero bueno, éste soy yo y, disculpen, pero me gusto mucho)
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1 comentario :

MELINA dijo...

Jamás... palabra determiante si la hay... pocas veces me atrevo a pensarla... Sólo cuando logro alcanzar convicciones tan fuertes como la siguiente; asumo el riesgo de decir jamás...

JAMAS, vas a ser el dueño de las consecuencias que acarreen tus decisiones internas; y aunque sientas que ellas sí te pertenecen en un 100% y pongas todas tus energías en evaluar los resultados; y tomes TU MEJOR decisión... TAMPOCO te pertence totalmente

Sólo porque sos un individio formado en sociedad, necesitado de sociedad e interacción, sólo esa razón basta para que inevitablemente las concecuencias de TUS deciciones internas se conviertan en variables que influyen en la toma de decisiones de aquellos quienes te rodeamos...

lo que indica que sucede lo mismo a la inversa (lamento herir tu ego leonino) :)

TUS elecciones no son plenamente deliberadas en tu interior ni te pertenecen del todo...

Tus decisiones se basan con plena seguridad en la revisión de variables externas a vos, y dentro de estas, muy probablemente haya alguna concecuencia de alguna decisión tomada por alguien más...

Así, ya tenemos como mínimo dos individuos dueños de alguna partecita de "TU" supuesta decición

Por todo esto... Eh aquí el Corolario...

Creo que definitivamente hay un destino y una fuerza ajena a nosotros que hace que el Universo se ponga de ACUERDO o no...

ja... hablando de decisiones conjuntas, que al fin y al cabo terminan siendo ACUERDOS)