28 de enero de 2011

Analogía

Esto pasó:

el otro día mientras esperaba el bondi, me acerqué al borde del camino y agachándome me puse a observar un hormiguero de tres entradas. Veía a las hormigas ir y venir, atareadas ellas, muy absortas en sus objetivos y muy eficientes por cierto. Era harto interesante verlas trabajar mientras por mi cerebro primitivo se sucedían una miríada de pensamientos existenciales (vaya novedad).

La cosa es que de repente, así nomás, porque me salió del fondo el alma curiosa y hasta sádica que todos tenemos a veces, tomé una pequeña roca y taponé con ella el orificio de la entrada más grande al hormiguero.

Automáticamente, casi sin delay, una ebullición de hormigas comenzó a salir del hormiguero por las otras entradas, descolocadas, casi en histeria colectiva diría al ver que sus movimientos no tenían mucho sentido ya, iban y venían para todas partes pero sin hacer nada útil, no llevaban comida ni elementos para construir ni estaban en tránsito entre dos puntos. Era pura y llanamente, una corrida masiva histérica.

Esperé bastante rato hasta ver qué hacían respecto de semejante montaña que les había colocado en la puerta de su casa. No mucho más que la misma corrida desesperada. Tiempo después vino el bondi, me subí y ciertamente me olvidé de ellas. Al día siguiente, misma rutina mía y misma espera de bondi, me acordé y decidí hecharle una ojeada al hormiguero viendo, no sin demasiada sorpresa, que la roca seguía allí. Las pobres hormigas no habían podido (o no habían querido, nunca lo sabremos) mover la roca de lugar. En su lugar, me dí cuenta que las otras entradas al hormiguero y la que estaba bloqueda estaban distintas, como abandonadas. Y eso era, el hormiguero fue abandonado. Sólo se veían un par de rezagadas que, o eran melancólicas o estaban patrullando la zona por si se habían olvidado de algo. Qué fue de las hormigas, no tengo idea.

Un acto sádico, lindando lo violento y aprovechador de mi parte había cambiado por completo el destino de miles y miles de hormigas. Así nomás. Y ellas nunca van a tener idea de qué ocasionó semejante tragedia.

Necesito hacer la analogía? :)



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